El gasto de los hogares colombianos en salud alcanzó los 128 billones de pesos durante el año 2025, lo que representa un aumento del 3,2 por ciento respecto al período anterior y equivale al 6,9 por ciento del Producto Interno Bruto del país, según el informe reciente del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) sobre el PIB, complementado con los cálculos de la firma especializada en consumo Raddar. Este incremento se debe principalmente a la compra de medicamentos de venta libre, tratamientos en droguerías, consultas médicas particulares y el aseguramiento privado, afectando directamente a los presupuestos familiares en todo el territorio nacional.
Por persona, el desembolso anual en salud ascendió a 2,4 millones de pesos, mientras que por hogar llegó a 6,9 millones de pesos, configurando cerca del 9 por ciento de la canasta familiar según Raddar, una cifra superior al 8,1 por ciento registrado hace tres años. Este nivel marca el punto más alto en la serie reciente, superando el 6,3 por ciento del PIB observado en los años post-pandemia de 2021 y 2022, y refleja una presión creciente en las finanzas de las familias colombianas, que se ven obligadas a recortar en otras áreas para cubrir estos gastos.
Crecimiento sostenido en el último trimestre
En el último trimestre de 2025, el rubro de salud registró un alza del 3,5 por ciento, acompañado de incrementos notables en otras categorías de consumo como recreación y cultura con un 11,3 por ciento, muebles y artículos para el hogar con un 6,7 por ciento, bebidas alcohólicas y cigarrillos con un 4,8 por ciento, y prendas de vestir y calzado con un 4,1 por ciento, de acuerdo con los análisis de Raddar basados en la canasta familiar y las cuentas nacionales del Dane.
La voz del experto sobre el impacto real
“Tanto las cuentas nacionales del Dane como el gasto de Raddar lo que miden es lo que los hogares gastan al mes en las categorías. Entonces, los aportes de pensiones y los aportes de salud no quedan vinculados a esa medición”
Camilo Herrera, presidente de Raddar
Camilo Herrera, presidente de Raddar, aclaró las diferencias conceptuales en la medición de estos indicadores, destacando que el gasto total capturado por el Dane y su firma se centra en lo que las familias desembolsan mensualmente en categorías específicas, excluyendo aportes a pensiones y sistemas de salud obligatorios.
“El gasto de bolsillo, del que hablan en el sistema de salud, se refiere a cuánto del gasto del tratamiento médico paga la persona. Es decir, si usted tiene una cita médica que le debía valer $100.000 y solo paga $10.000, su gasto de bolsillo es de 10%”
Camilo Herrera, presidente de Raddar
“Es sobre el total del gasto, es decir, cuánto pesa salud dentro del total del gasto de los hogares en Colombia. Obviamente, ese es un indicador agregado, cada hogar es totalmente distinto por las realidades que tenga de manera particular”
Camilo Herrera, presidente de Raddar
Herrera enfatizó que este indicador agregado revela el peso de la salud en el presupuesto familiar general, aunque varía según las circunstancias individuales de cada hogar, y distingue claramente el gasto de bolsillo, que solo considera la porción directa pagada en tratamientos médicos después de coberturas.
“Que tenga que pagar medicamentos que no pagaba hace un año, porque el sistema de salud no los entrega o porque tiene una nueva enfermedad y no puedes acceder a los medicamentos, significa por ejemplo que no puede ir al cine, que no puede comprar ropa o que no puede ir a un restaurante. El presupuesto es limitado, pero si su gasto en salud aumenta, tiene que recortar el gasto de algo más”
Camilo Herrera, presidente de Raddar
Este panorama confirmado por el Dane subraya la necesidad de atención en las políticas públicas de salud, ya que el aumento sostenido genera un efecto dominó en el consumo, limitando el acceso a bienes y servicios no esenciales y afectando la calidad de vida de los hogares colombianos en un contexto de presupuestos ajustados.















