En Medellín, los hogares encabezados por mujeres sin cónyuge experimentaron un notable incremento de cinco puntos porcentuales entre 2018 y 2024, llegando a un total de 138.734 familias, según datos revelados por el programa Medellín y Antioquia Cómo Vamos e informados por El Colombiano. Este fenómeno, que afecta principalmente a los estratos 1, 2 y 3 con un 66 por ciento de estos hogares, resalta la creciente jefatura femenina en la ciudad, impulsada por factores como las violencias intrafamiliares, el conflicto armado, el desplazamiento forzado y la migración, incluyendo la venezolana.
La secretaria de las Mujeres de Medellín, Valeria Molina Gómez, explica que una de las causas principales radica en el empoderamiento de las mujeres, quienes cada vez más abandonan contextos de violencia para asumir la responsabilidad del hogar. Además, el conflicto armado ha dejado secuelas profundas, con hombres asesinados en la guerra y mujeres desplazadas llegando solas con sus hijos desde otras regiones del país.
Mayores cargas económicas y de cuidado para las mujeres
Estas jefas de hogar enfrentan una doble carga: económica y de cuidado. Las mujeres dedican en promedio 7,4 horas diarias al cuidado familiar, en contraste con las 3,1 horas de los hombres, y solo el 30 por ciento de estos últimos invierten entre una y cuatro horas en estas tareas. En los estratos bajos, el 95 por ciento de las mujeres participa en círculos de cuidado, lo que evidencia su rol central pero también la desigualdad persistente. Un informe reciente basado en datos oficiales advierte sobre la mayor vulnerabilidad socioeconómica de estas familias.
«Es muy duro porque me toca pagar todo sola: arriendo, servicios, comida, la ropa del niño. He sacado adelante a mi hijo sola».
Danés Cecilia Tuberquia González, madre soltera de 33 años
Danés Cecilia Tuberquia González, quien cría sola a su hijo autista de 10 años y es madre desde los 15, comparte su experiencia personal: se separó tras entregar 17 años a su pareja, quien la dejó en la calle sin nada, obligándola a dedicarse a la construcción para sacar adelante a sus hijos. «Me separé y ha sido muy complicado. Me dediqué a la construcción, a sacar a mis hijos adelante. Yo le entregué 17 años a una persona y cuando nos dejamos, me dejó literal en la calle sin nada. Solamente me quedé con lo más importante que eran mis hijos», relata.
«Una de las razones pueden ser las violencias intrafamiliares que sabemos que las mujeres ya están mucho más empoderadas y conscientes de que no pueden vivir en estos contextos y muchas terminan siendo jefas del hogar porque abandonan al agresor».
Valeria Molina Gómez, secretaria de las Mujeres de Medellín
«La violencia en los diferentes contextos también afecta porque muchas veces los hombres son asesinados en la guerra. Muchas mujeres que vienen de otras regiones desplazadas, llegan solitas con sus hijos».
Valeria Molina Gómez, secretaria de las Mujeres de Medellín
Para enfrentar esta realidad, la Alcaldía de Medellín implementó el Sistema Distrital de Cuidado, que reconoce el cuidado como trabajo público y busca redistribuir las cargas mediante círculos en las comunas que ofrecen apoyo psicosocial, jurídico y económico. Molina Gómez enfatiza la necesidad de involucrar a más actores: «Eso significa que las mujeres arrancamos el día con menos horas. Acá hay que mover muchísimos actores para que las mujeres podamos también empezar a tener mucho más tiempo para acceder a oportunidades». Este sistema hace un llamado expreso a la corresponsabilidad de hombres y adolescentes en los hogares, con el fin de aliviar la sobrecarga y promover equidad.















