La licencia ambiental que la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) otorgó a la cementera suiza Holcim Colombia para extraer materiales de arrastre en el río Saldaña, en el sur del Tolima, acumula veinte meses sin que la empresa haya iniciado operaciones. Este retraso ha generado críticas por la ausencia de regalías para el municipio y la nación, así como por el incumplimiento de compromisos sociales y ambientales que quedaron estipulados en la resolución que autoriza el proyecto. La licencia, firmada mediante la Resolución 001550 de julio de 2024, permite la explotación de hasta 400.000 metros cúbicos anuales de grava y arena en un área de 40 hectáreas ubicadas en la vereda Palmar Trincadero, jurisdicción del municipio de Saldaña. Sin embargo, en estos veinte meses sin extracción, se estima que han dejado de removerse alrededor de 666.000 metros cúbicos de materiales, lo que implica que no se han causado regalías para el Sistema General de Regalías, afectando los ingresos que esperaban tanto el municipio como el Gobierno nacional.
Holcim Colombia ha sostenido que el proyecto no está detenido por abandono, sino que se encuentra en una etapa de preparación previa a la construcción y el montaje. La empresa aseguró, en comunicación con Infobae Colombia, que ha mantenido una comunicación permanente, oportuna y documentada con la Agencia Nacional de Minería, y que ha informado sobre las condiciones técnicas, ambientales y operativas que han incidido en los cronogramas inicialmente previstos. Además, señaló que ha venido adelantando las actuaciones requeridas ante todas las autoridades competentes para asegurar el adecuado cumplimiento de las obligaciones aplicables al proyecto. Como parte de ese proceso, Holcim presentó ante la autoridad minera una propuesta de reactivación progresiva, que se encuentra actualmente en trámite de evaluación.
Compromisos ambientales y sociales pendientes
El retraso en el arranque de las operaciones también ha detenido la ejecución de varias obligaciones que la licencia impuso a la empresa. Entre ellas figuran la inversión del 1% de los recursos para la recuperación de la cuenca del Bajo Saldaña, la compensación ambiental de 115,04 hectáreas de ecosistemas naturales en el Tolima Grande, y la instalación de oficinas comunitarias para la atención de los habitantes de la zona. La licencia, que tiene una duración de trece años, exige además que se cumplan esas contraprestaciones desde el inicio de la extracción. Mientras la maquinaria no entre en funcionamiento, estas obligaciones quedan en suspenso, lo que ha generado malestar entre los pobladores de Saldaña, que esperaban un impacto positivo en la economía local y la recuperación de la cuenca del río.
«Ha mantenido una comunicación permanente, oportuna y documentada con la Agencia Nacional de Minería» y ha informado «las condiciones técnicas, ambientales y operativas que han incidido en los cronogramas inicialmente previstos».
Holcim Colombia, en comunicación a Infobae Colombia
La empresa ha reiterado su compromiso con el cumplimiento normativo, la gestión ambiental responsable y el desarrollo técnico adecuado de todas sus operaciones. No obstante, la ANLA aún no se ha pronunciado oficialmente sobre las quejas que han surgido en la región, donde otras cementeras también han establecido operaciones en el sur del Tolima. La incertidumbre persiste entre los habitantes de la vereda Palmar Trincadero y el municipio de Saldaña, que ven cómo pasan los meses sin que se materialicen los beneficios económicos y ambientales prometidos en el proyecto de extracción de materiales de arrastre en el río Saldaña.












