En la madrugada del domingo 28 de diciembre, alrededor de las 6:34 a.m., Yaifer Murray Quinto irrumpió en una reunión familiar en la Carrera 105F #61A-11, del barrio Santa Margarita en la comuna 7 de Robledo, Medellín, donde atacó con un cuchillo a seis personas sin mediar palabra, aparentemente en estado de embriaguez. Las víctimas, que incluyen a Mariana Saldarriaga Múnera de 29 años, Jonathan Arango Álvarez de 32 años, Juan Camilo Paniagua Zapata de 34 años, Luis Alfonso Molina Zapata de 78 años, Néstor Esteban Martínez Sucerquia de 31 años y Julián Pérez Ortiz de 33 años —cinco hombres y una mujer—, sufrieron lesiones en cuello, rostro, región costal y extremidades, pero todas se encuentran fuera de peligro tras ser atendidas en la Unidad Intermedia de La Aurora. El presunto agresor fue capturado en el lugar por patrullas de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, bajo el mando del brigadier general William Castaño Ramos.
El incidente, motivado por intolerancia relacionada con el consumo de alcohol, se suma a la ola de violencia que marcó las celebraciones de Navidad en Medellín, donde la Línea 123 atendió más de 1.600 incidentes, dejando cuatro fallecidos en riñas por licor, específicamente en las comunas de Castilla y Belén de la ciudad, así como en el barrio París de Bello. En la capital antioqueña, las autoridades reportaron tres capturas similares, el traslado de 28 personas a centros de protección y la incautación de 57 armas cortopunzantes durante el período, cifras que reflejan un panorama nacional con 48 homicidios registrados en el mismo contexto festivo.
Alza de voz policial ante la violencia festiva
El suceso ocurrió en pleno ambiente de fin de año, con la comuna de Robledo ahora bajo vigilancia policial reforzada para prevenir nuevos altercados. Yaifer Murray Quinto fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación, mientras las autoridades insisten en campañas de prevención.
“Se presentó un caso que nos obliga a alzar la voz. Fuimos alertados sobre una riña en medio de una celebración familiar. Al llegar al lugar, nuestras patrullas encontraron varias personas lesionadas. Por eso insistimos en el llamado al uso moderado del licor, a la resolución pacífica de los conflictos y al respeto por la vida”
Brigadier general William Castaño Ramos, comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá
Este episodio subraya la necesidad de moderación durante las fiestas, recordando que la convivencia pacífica es clave para evitar tragedias en entornos familiares y comunitarios de Medellín y el país.










