En un operativo que refleja la lucha contra la violencia de género en el área metropolitana, las autoridades de Medellín confirmaron la captura de un hombre de 25 años, señalado de someter a su expareja a un calvario de nueve años de maltratos físicos, psicológicos y violaciones sexuales, que culminaron en febrero de 2026 con un brutal ataque en el que le arrancó un pedazo de piel de la cara al morderla. La víctima, una mujer de 23 años, había permanecido en silencio por miedo a las amenazas de muerte que el agresor profería contra ella, hasta que la gravedad de la mordedura obligó a su traslado a un centro asistencial, donde fue sometida a una cirugía reconstructiva. Fue el personal médico quien alertó a la Policía, desencadenando una investigación que permitió la captura del sujeto el pasado 25 de mayo, en un operativo ejecutado por la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá.
Según detalló el secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa, el agresor ingresó armado por el patio de la casa de su expareja en el municipio de Bello, la intimidó y la atacó salvajemente, mordiéndole el rostro hasta arrancarle un fragmento de piel. Este hecho, sumado a los años de abuso sistemático documentados por las autoridades, configuró el delito de violencia intrafamiliar agravada. El capturado, cuyo nombre no fue revelado, fue puesto a disposición de la justicia y, de acuerdo con la información oficial, obtuvo el beneficio de prisión domiciliaria mientras avanza el proceso judicial, una decisión que ha generado controversia entre organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres.
Otros casos de abuso y explotación
La captura se enmarca en un balance de más de 5.000 detenidos en lo que va de 2026 en la jurisdicción de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, informó el brigadier general Henry Bello, comandante de la institución. Entre los casos más impactantes destaca el de un profesor de natación de 52 años, adscrito al Instituto de Recreación y Deportes de Bello, quien daba clases en el barrio Belén de Medellín y fue detenido en el barrio Panamericano de Bello por abusar sexualmente de sus alumnas menores de edad. «Durante la investigación, gracias también a las denuncias, se pudo evidenciar al menos cuatro niñas que fueron abusadas por este degenerado y se tienen otras presuntas víctimas con denuncias que se siguen investigando dentro del proceso que se adelanta», declaró Manuel Villa, secretario de Seguridad de Medellín, en una rueda de prensa.
«Durante la investigación, gracias también a las denuncias, se pudo evidenciar al menos cuatro niñas que fueron abusadas por este degenerado y se tienen otras presuntas víctimas con denuncias que se siguen investigando dentro del proceso que se adelanta»
Manuel Villa, Secretario de Seguridad de Medellín
Asimismo, las autoridades capturaron a un adulto mayor de 77 años en el centro de Medellín, quien desde la ventana de su casa, ubicada al lado de un colegio en el barrio Caicedo, exhibía sus partes íntimas en horario de salida de los estudiantes, perturbando la tranquilidad de la comunidad educativa. En el barrio Santa Rita de Bello fue detenido un hombre de 41 años que agredía físicamente y accedía carnalmente a su pareja, una mujer transgénero, aprovechando el consumo de sustancias que la dejaban en estado de indefensión. Finalmente, en el sector de la Veracruz, en el centro de Medellín, cayó un joven de 21 años señalado de instrumentalizar a adolescentes para la distribución de estupefacientes, una modalidad de explotación que preocupa a las autoridades por el perfil vulnerable de las víctimas.
Estos operativos demuestran la intensificación de los esfuerzos institucionales para combatir la violencia de género y el abuso infantil en Medellín y su área metropolitana, aunque casos como el de la mujer mordida y la concesión de prisión domiciliaria al agresor ponen de relieve los desafíos pendientes para garantizar justicia y protección a las víctimas.












