Hombre denuncia abusos sexuales del cardenal Rubiano Sáenz en Bogotá en 1983

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Un hombre que prefirió mantener su identidad en reserva por motivos de seguridad denunció que el cardenal Pedro Rubiano Sáenz, arzobispo emérito de Bogotá y figura central de la Iglesia católica en Colombia durante décadas, abusó sexualmente de él de manera repetida cuando era un adolescente de 14 años, en el año 1983. Según el denunciante, los abusos ocurrieron en tres lugares específicos: la Catedral Primada, un hotel en las inmediaciones del Bolívar Bolo Club y una casa rural de la catedral en Fontibón, al occidente de Bogotá, e incluyeron besos en las manos y los pies, masturbación y sexo oral, todo ello enmarcado en un supuesto encubrimiento sistemático por parte de jerarcas eclesiásticos.

La víctima relató que llegó a la iglesia buscando protección tras ser expulsado de su hogar por conflictos familiares, un contexto que lo llevó directamente a la Catedral Primada donde conoció al sacerdote. Pedro Rubiano Sáenz, quien falleció en 2024, fue señalado como uno de los victimarios en esta denuncia hecha pública en un diálogo con Caracol Radio, lo que ha generado intensas polémicas sobre la trayectoria del prelado fallecido y el manejo de casos similares en la Iglesia colombiana.

Detalles del testimonio de la víctima

En su narración, el denunciante describió con precisión los hechos iniciales y las dinámicas posteriores, subrayando cómo los abusos se extendieron en el tiempo y en diferentes escenarios vinculados a la actividad eclesiástica. La denuncia resalta no solo los actos en sí, sino también el alegato de protección institucional que habría permitido su continuidad sin consecuencias inmediatas para el arzobispo.

“Los conocí por problemas con mi familia. Me echaron a la calle cuando tenía 14 años y la única parte donde conocía que podía recibir protección, pues, era en una iglesia”

Víctima anónima

“Y me fui para la Catedral Primada y allí pedí auxilio y salió este señor, uno de los victimarios, y ahí empezó todo”

Víctima anónima

“Se sentó conmigo en las sillas de atrás, quería besarme los pies, me besó las manos, me masturbó y me practicó sexo oral”

Víctima anónima

Esta revelación, surgida décadas después de los hechos, reaviva el debate sobre abusos sexuales en el clero y el rol de las autoridades eclesiásticas en su prevención y sanción, en un momento en que la sociedad colombiana exige mayor transparencia en estas instituciones históricas.

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