Los precios de hospedaje en Medellín han escalado hasta los cien millones de pesos por las noches de los conciertos de Bad Bunny, programados para el 23, 24 y 25 de enero como parte de su gira Debí Tirar Más Fotos World Tour, lo que ha desatado una ola de memes virales en redes sociales y denuncias por cancelaciones unilaterales de reservas. Plataformas como Airbnb y Booking muestran apartamentos en barrios como El Lleras y Laureles con tarifas exorbitantes, como un inmueble de cuatro habitaciones en El Lleras por 98.240.000 pesos durante cuatro noches, mientras usuarios reportan aumentos drásticos y reventas a precios elevados, afectando a miles de fans que esperan asistir a los eventos con más de 120.000 personas previstas y una derrama económica superior a los 36 millones de dólares.
En TikTok y X, los reportes se multiplican con capturas de pantalla de reservas confirmadas canceladas días antes, como el 19 de enero para el concierto del 23, usando excusas como fugas de gas, para luego reofertarlas a valores astronómicos. Memes humorísticos inundan las plataformas, mostrando habitaciones diminutas por siete millones de pesos la noche, apartaestudios sucios a 12.500.000 pesos, sofás para seis personas a diez millones o incluso habitaciones ficticias inspiradas en videojuegos como GTA por 23 millones, con ironías apuntando a streamers como Westcol como supuestos responsables.
Denuncias de influencers y preocupación oficial
La creadora de contenido Ana María López, secretaria de Turismo de Medellín, ha recibido reportes de estas irregularidades en la Alcaldía y ha instado a los operadores turísticos a actuar con ética, destacando la necesidad de posicionar la ciudad como capital de entretenimiento en Latinoamérica. Influencers como Valeria Gutiérrez y Pepa Lopera, del perfil @nosomoshermanas11, quedaron varadas tras la cancelación de su reserva para el 21 de enero, justo dos días antes del primer show, mientras @kabdalag cuestionó públicamente los precios desorbitados y Camilo Gaviria, conocido como “Dios te pague”, satirizó la situación con ofertas ficticias de sofás en redes.
“Eso nos preocupa, e invitamos a todos los operadores a que realmente seamos los anfitriones que somos, que cuidemos a nuestros visitantes, a nuestras comunidades y nos ayudemos a posicionarnos como esa gran capital de turismo y entretenimiento en Latinoamérica”
Ana María López, secretaria de Turismo de Medellín
“Apartamento en El Lleras, cuatro habitaciones, cuatro camas, $98.240.000. ¿Me están diciendo que le van a cobrar a una persona eso por cuatro noches en Medellín? Se están pasando”
@kabdalag, creadora de contenido
“Nos quedamos sin dónde dormir en Medellín. Nosotras viajamos el 21, el concierto es el 23, 24 y 25, vamos a ir al del 23, y la reserva, nos la cancelaron el 19. O sea… En la noche”
Pepa Lopera, creadora de contenido (@nosomoshermanas11)
“Rento sofá en Medellín por fin de semana de Bad Bunny. Caben 6 bien organizados”
Camilo Gaviria (“Dios te pague”), creador de contenido
Este fenómeno revive el debate sobre la ética en el sector turístico ante el regreso del conejo malo a la capital antioqueña, donde la euforia por sus shows choca con prácticas que podrían dañar la imagen de Medellín como destino acogedor, según reportes verificados en redes y la Secretaría de Turismo.















