Hospital San Rafael de Itagüí, Antioquia, sin pagar sueldos a 460 empleados por 4 meses

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El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, generó una fuerte polémica al afirmar que “los ricos también lloran” en respuesta a la grave crisis financiera que atraviesa el Hospital San Rafael de Itagüí, donde el gerente Luis Fernando Arroyave denunció en una rueda de prensa la falta de fondos para pagar salarios desde octubre, noviembre, diciembre y ahora enero, con giros pendientes de Nueva EPS desde agosto. Esta declaración del funcionario ante la desesperación del hospital, que depende en un 90% de sus ingresos de Nueva EPS y Savia, provocó críticas inmediatas de figuras políticas como la exalcaldesa de Bogotá Claudia López, el abogado y candidato presidencial Abelardo de la Espriella, la periodista y candidata Vicky Dávila, el abogado Enrique Gómez y el exdirector del Dane Juan Daniel Oviedo, quienes utilizaron sus cuentas en X para cuestionar la indolencia del Gobierno.

Durante la rueda de prensa, Arroyave relató la dramática situación de los 460 empleados sin salario por cuatro meses, incluyendo personal de vigilancia y servicios generales, muchos de los cuales no pueden regresar a casa por falta de dinero para nómina, alimentación y vivienda. “No tengo con qué comer, no tengo con qué pagar el arriendo”, expresó el gerente, quien atribuyó el colapso a la deuda de 22.000 millones de pesos que Nueva EPS mantiene con el hospital y a la política “shu shu shu” del presidente Gustavo Petro. “El shu shu shu nos tiene aporreados”, “Le deben 22.000 millones de pesos al hospital” y “Octubre, noviembre, diciembre y ahora enero sin sueldo. Mi gente se está muriendo físicamente de hambre”, fueron algunas de sus frases que resonaron en las redes sociales, exacerbando la crisis que se extiende a deudas por 4 billones de pesos en prestadores de salud del Valle del Cauca.

Reacciones políticas en cadena

La respuesta de Jaramillo desató una ola de reproches desde el espectro opositor. Claudia López escribió en X: “Señor ministro: ¡No sea indolente y asuma su responsabilidad! Nadie en Colombia debería llorar por acceder a servicios de salud, que son un derecho y no un privilegio”. Por su parte, Abelardo de la Espriella denunció que “los colombianos están muriendo sin atención digna, los pacientes padecen sin medicinas. Los equipos médicos no tienen recursos para actuar y el Gobierno Petro se burla de este drama asegurando que ‘los ricos también lloran’”.

“Este Gobierno además de corrupto es indolente. El ministro de Salud, que es perverso, le respondió así a este gerente adolorido, porque no tiene cómo pagar al personal del hospital. ‘Los ricos también lloran’, dijo. Miserables”

Vicky Dávila, periodista y candidata presidencial

Enrique Gómez fue igual de contundente: “A Jaramillo le importa un pepino la salud, ellos están en campaña por Cepeda”, mientras que Juan Daniel Oviedo criticó “el problema fue agravarlo con malas decisiones, mala gestión, con el desprecio por quienes piensan distinto y una soberbia que no escucha”. Las críticas incluyen acusaciones de improvisación, corrupción e indolencia al Gobierno, con propuestas de los candidatos para realizar auditorías, pagar deudas pendientes y recuperar el sistema de salud.

Contexto de una crisis sistémica

La situación en el Hospital San Rafael de Itagüí refleja giros insuficientes de Nueva EPS no solo para nómina, sino para otros gastos operativos, en medio de un debate nacional sobre la reforma al sistema de salud. La polémica se amplificó en redes sociales, donde la frase del ministro fue interpretada como burla al sufrimiento de trabajadores y pacientes, mientras el Gobierno enfrenta presiones para resolver estas deudas que amenazan la prestación de servicios esenciales en regiones como Antioquia y el Valle del Cauca.

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