Los 17 hospitales públicos agremiados en la Asociación de Empresas Sociales del Estado de Antioquia (AESA) mantendrán suspendidos los servicios ambulatorios para los afiliados de la EPS Coosalud hasta que esta consigne en sus cuentas bancarias la totalidad de la cápita correspondiente a julio y realice un abono significativo a la deuda acumulada, que asciende a 290.000 millones de pesos. La medida, que ya fue ratificada tras una reunión celebrada en la oficina seccional de Coosalud en Antioquia, no afecta los servicios de urgencias ni de hospitalización, los cuales se prestarán con normalidad para atender a los más de 400.000 usuarios que tiene la EPS en el departamento.
La crisis que enfrenta la red pública hospitalaria antioqueña se originó porque Coosalud, que se encuentra intervenida por el Gobierno nacional, no habría postulado los pagos ante la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres). Como resultado, solo a algunos hospitales se les pagó el 40% de la cápita de julio, mientras que a otros no se les canceló nada. Los gerentes de las instituciones denunciaron que la situación es insostenible, pues no tienen con qué cubrir la nómina de sus funcionarios ni la compra de medicamentos e insumos necesarios para la atención adecuada y oportuna de los pacientes.
Medida restrictiva se mantiene a la espera de pagos
En un video difundido a la opinión pública, los representantes de los hospitales públicos de Antioquia explicaron que la decisión se tomó de manera unánime y que solo se revertirá una vez que los recursos de la cápita y del evento de julio se vean reflejados en las cuentas bancarias. “La decisión que han tomado los gerentes de los hospitales de Antioquia con respecto a Coosalud es mantener los servicios ambulatorios cerrados hasta cuando la EPS Coosalud les consigne en sus cuentas bancarias los recursos de la cápita y del evento del mes de julio. Una vez los hospitales vean reflejados estos pagos en sus cuentas bancarias, abrirán nuevamente los servicios ambulatorios”, señalaron. Mientras tanto, aseguraron que se seguirán prestando las urgencias y la hospitalización, pero advirtieron que la situación es crítica.
“Por lo pronto, se le prestarán a los usuarios los servicios de urgencias y de hospitalización, porque en este momento estamos atravesando una grave crisis en nuestros hospitales y no tenemos con qué pagar la nómina de nuestros funcionarios, ni los medicamentos, ni los demás insumos que se requieren para la prestación de los servicios de salud adecuada y oportuna a los más de cuatrocientos mil usuarios que tiene Coosalud en Antioquia”.
Representantes de los hospitales públicos de Antioquia
Las primeras restricciones se hicieron públicas el 17 de julio, cuando el Hospital Nuestra Señora del Carmen, ubicado en El Bagre (Bajo Cauca), limitó la atención a los afiliados de Coosalud. En ese centro asistencial, los recursos que aporta la EPS representan aproximadamente el 80% de los ingresos totales, lo que evidencia la magnitud del impacto. La crisis se extiende más allá de esa subregión: hospitales de Urabá, suroeste y occidente de Antioquia enfrentan circunstancias similares, lo que ha llevado a los gerentes a tomar esta medida drástica para presionar el pago de la deuda.
Desde AESA manifestaron su expectativa de que durante la presente semana se efectúen los desembolsos necesarios, lo que permitiría restablecer la normalidad en la atención ambulatoria. Mientras tanto, los hospitales públicos de Antioquia reiteran que la prioridad es garantizar la vida de los pacientes, pero no pueden seguir operando sin recibir los recursos que por ley les corresponden. La situación queda ahora en manos de Coosalud y del Gobierno nacional, que deberá decidir cómo resolver el impase financiero que afecta a miles de usuarios en el departamento.












