La crisis financiera que atraviesa la EPS Coosalud, actualmente bajo intervención del Gobierno nacional, ha desencadenado una medida drástica que afectará a miles de pacientes en Antioquia y la región Caribe. A partir del próximo 17 de julio, los hospitales públicos agremiados en la Asociación de Empresas Sociales del Estado de Antioquia (Aesa) suspenderán la prestación de servicios ambulatorios a los afiliados de Coosalud en 44 municipios del departamento. La decisión, anunciada por el director ejecutivo de Aesa, Luis Hernán Sánchez Montoya, responde al acumulado de deudas impagas por parte de la EPS y a la ausencia de contratos que garanticen la atención para la vigencia 2026.
La medida no es un caso aislado. En la ciudad de Cartagena, el Hospital Serena del Mar, operado por la Fundación Santa Fe de Bogotá, también comunicó la suspensión de servicios para los usuarios de Coosalud, así como de Nueva EPS y Proteger EPS. En un comunicado oficial, la institución señaló que la decisión se toma «debido al incumplimiento reiterado de estas entidades en sus obligaciones relacionadas con los servicios de salud efectivamente prestados». El hospital aclaró que la única excepción será la atención de urgencias vitales, garantizando que ningún paciente en riesgo inminente de muerte quede desatendido.
Una deuda que crece y quiebra la red hospitalaria
Las cifras que respaldan esta crisis son alarmantes. Según el más reciente informe de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC), la deuda total que las EPS y el Estado mantienen con 232 instituciones de salud asciende a 25,7 billones de pesos, calculados a diciembre de 2025. De ese total, las EPS del régimen contributivo concentran la mayor parte, con 12,9 billones de pesos en mora, siendo Nueva EPS, Sanitas, Famisanar y Coosalud los principales deudores. En el caso particular de Coosalud, su situación es crítica: su patrimonio pasó de 283.522 millones de pesos a un saldo negativo de 859.167 millones y sus pérdidas en 2024 alcanzaron 1,1 billones de pesos. La siniestralidad de la EPS, que mide cuánto gasta por cada peso recibido, subió del 94% en 2022 al 115% en 2025, lo que significa que actualmente desembolsa 115 pesos por cada 100 que recibe. Además, sus pasivos han crecido un 245%.
«Hacemos un llamado a la EPS Coosalud para que se ponga al día con las deudas pendientes con estos hospitales y se pueda normalizar la atención en salud de los usuarios en los 44 municipios de Antioquia donde hace presencia la EPS Coosalud»
Luis Hernán Sánchez Montoya, director ejecutivo de Aesa
Tutelas y quejas en aumento
La falta de acceso oportuno a servicios y medicamentos se refleja en el incremento de las quejas y las acciones legales por parte de los usuarios. Durante el año 2025, las quejas y reclamos contra la EPS aumentaron un 32%, totalizando 107.252 casos. De manera paralela, las acciones de tutela crecieron un 21%, sumando 20.216 procesos. La Procuraduría General de la Nación, que ya abrió una actuación preventiva contra Coosalud por posibles sobrecostos en medicamentos y presunta facturación de servicios a usuarios fallecidos, ha vinculado este aumento de tutelas precisamente con las barreras para acceder a tratamientos y fármacos. Mientras tanto, los pacientes de los 44 municipios antioqueños y de Cartagena esperan una solución que, por ahora, parece lejana, ante el silencio de las EPS sobre los montos adeudados y las medidas para restablecer los servicios. La red hospitalaria advierte que, sin pagos, la suspensión se mantendrá de forma indefinida.












