El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf) denunció este martes que el Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric) ha recurrido a presiones e intimidaciones para forzar la renovación de contratos de atención infantil por fuera del marco legal, una situación que, de concretarse el bloqueo, dejaría sin atención integral a más de 9.600 niños y adolescentes en el departamento del Cauca. La directora del Icbf, Carolina Restrepo, encabezó el pronunciamiento desde la sede central en Bogotá, donde la entidad rechazó categóricamente las amenazas y exigió que los nuevos convenios se celebren con estricto apego a la ley de contratación estatal.
El conflicto contractual se originó porque los actuales convenios de aporte vencen el próximo 31 de octubre, y el Cric reclama que se mantengan las condiciones vigentes para seguir prestando los servicios de atención a la primera infancia, incluyendo la contratación directa, la compra local de alimentos y el respeto al modelo educativo propio denominado Semillas de Vida. Sin embargo, la administración del Icbf ha sido clara en señalar que no puede renovar los contratos sin que estos cumplan todos los requisitos jurídicos exigidos por la normativa estatal, lo que ha generado un enfrentamiento que amenaza con interrumpir los programas de bienestar para los menores indígenas.
«El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar rechaza categóricamente las amenazas, presiones e intimidaciones que presuntamente estaría haciendo el Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric), dirigidas a obtener la continuidad de contratos de aporte por fuera del marco jurídico que rige la contratación estatal».
Icbf, comunicado oficial
El Cric, por su parte, ha advertido que podría retomar movilizaciones y bloquear la vía Panamericana si no se atienden sus demandas antes del plazo límite. La organización asegura que la atención a la niñez indígena debe basarse en su autonomía cultural y que el modelo educativo Semillas de Vida, al igual que las compras directas de alimentos a las comunidades, son fundamentales para preservar sus tradiciones. No obstante, el Icbf respondió que «la protección de la niñez no puede utilizarse como instrumento de presión, ni como argumento para exigir condiciones contrarias a la ley», según quedó consignado en el reporte institucional.
Las exigencias del Cric y la postura del Icbf
Entre los puntos centrales de la disputa, el Consejo Regional Indígena del Cauca reclama una mesa de diálogo con representantes nacionales del Icbf y de los ministerios con capacidad de decisión, para discutir la renovación de los contratos bajo condiciones especiales que respeten la autonomía de los pueblos indígenas. Sin embargo, la directora Carolina Restrepo ha reiterado que la entidad mantiene la disposición al diálogo, pero siempre dentro del marco normativo vigente, sin privilegios ni excepciones para ningún operador. El plazo del 31 de octubre se acerca y, mientras no se logre un acuerdo, más de 9.600 niños y adolescentes del Cauca permanecen en vilo, expuestos a quedar sin los servicios de alimentación, educación y cuidado que actualmente reciben a través de los convenios con el Cric.










