El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) confirmó oficialmente el 8 de octubre la llegada del fenómeno de El Niño a Colombia, con una anomalía de +3,49 grados Celsius en la temperatura superficial del océano Pacífico y cinco trimestres móviles consecutivos con condiciones necesarias. El índice ONI pasó de 0,5 a 2,2 en cinco meses, y el instituto calcula una probabilidad del 83% de que el evento alcance intensidad fuerte o muy fuerte hasta marzo de 2027, con un 81% de probabilidad de que sea muy fuerte entre octubre y diciembre de 2026.
El fenómeno, que ya muestra una caída sostenida de las lluvias desde marzo, implicará reducción de precipitaciones en las regiones Andina, Caribe y Pacífica, aumento de temperaturas y mayor riesgo de incendios forestales. Las autoridades también advierten sobre una posible reducción de caudales de entre 20% y 60% en la cuenca Magdalena-Cauca. Según el director general del IDEAM, Andrés Eduardo Herkrath Sanclemente, «no es una oscilación menor, es un evento de intensidad fuerte a muy fuerte».
Medidas de preparación y plazos
La Directiva Presidencial 03 ordena a las instituciones activar medidas de respuesta antes del 30 de noviembre. En ese marco, los alcaldes deberán convocar a los consejos municipales de gestión del riesgo, actualizar sus estrategias de respuesta, garantizar fuentes alternativas de agua y revisar los convenios con los cuerpos de bomberos, mientras que los gobernadores deberán coordinar a los municipios con menor capacidad de respuesta, identificar recursos y brindar apoyo cuando una emergencia supere la escala local. Las empresas de acueducto y energía, bajo vigilancia de la Superservicios, también deberán activar y reportar sus planes de emergencia.
«La meta es el 30 de noviembre. Antes del periodo más crítico, todo dispuesto»
David Santiago Tamayo Roldán, director de la UNGRD
El ministro de Ambiente, Fabio Arjona, señaló que «prevenir cuesta menos que reconstruir» y recordó que la gestión del riesgo es responsabilidad de todas las autoridades y habitantes, según la Ley 1523 de 2012. El IDEAM continuará monitoreando las condiciones climáticas y emitirá alertas tempranas ante la evolución del fenómeno, que mantiene en alerta a los sectores productivos y a las autoridades territoriales.










