El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) encendió las alarmas este jueves 2 de julio de 2025 al revelar que más de 600 municipios del país se encuentran en alerta por incendios forestales, mientras las temperaturas continúan superando valores históricos, especialmente en la región Caribe y los valles de los ríos Magdalena y Cauca. Según el informe técnico diario del miércoles 1 de julio, un total de 604 municipios —equivalente a más de la mitad del territorio nacional— presentan algún nivel de alerta, de los cuales 192 están en alerta roja. Antioquia lidera esta crítica lista con 32 municipios en ese nivel, seguida de Cundinamarca con 26 y Atlántico con 22.
Las mediciones del pasado 1 de julio confirmaron la severidad del fenómeno: diez municipios registraron temperaturas superiores a los 37 grados Celsius. Valledupar, en el Cesar, alcanzó los 41,4 °C, la cifra más alta del país, seguida por Urumita (La Guajira) con 40,6 °C, Ciénaga de Oro (Córdoba) con 39,7 °C, San Sebastián de Buenavista (Magdalena) con 39,6 °C y El Guamo (Bolívar) con 39 °C. Estas marcas forman parte de un patrón que ya había roto récords históricos en junio. El 30 de junio, el aeropuerto Alfonso López de Valledupar reportó 41,4 °C, superando los 41 °C del 24 de junio de 2015; el aeropuerto Palonegro, en Lebrija (Santander), llegó a 30 °C, por encima de los 29,4 °C del 18 de junio de 1991; y la estación El Salado, en Ciénaga de Oro, marcó 39,7 °C, superando los 39,2 °C del 8 de junio de 2023.
Condiciones extremas y llamado a la prevención
El Ideam advirtió que este incremento de temperaturas no es un episodio aislado y se repetirá en los próximos días. La combinación de calor intenso, alta humedad y poca circulación de viento genera una sensación térmica aún más elevada, especialmente entre el final de la mañana y las primeras horas de la tarde. Barranquilla, según un estudio de la Universidad de Oxford, ocupa el puesto 11 a nivel global entre las ciudades más expuestas al riesgo por olas de calor, lo que evidencia la magnitud del desafío climático que enfrenta la región Caribe colombiana. Las autoridades mantienen un llamado constante a la prevención para evitar emergencias en ecosistemas y comunidades, mientras el número de municipios bajo alerta por incendios forestales sigue en aumento.











