Imputan a jueza de Bogotá por liberar a neerlandés con soborno de $1.200 millones

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La jueza Miryam Alcira Martínez López, del Juzgado 77 Penal Municipal con Función de Control de Garantías de Bogotá, ordenó el pasado 13 de junio la libertad del ciudadano neerlandés Jozef Marcus Hendrika Van der Voort, conocido como «Baco», requerido por narcotráfico y con notificación roja de Interpol, mediante un hábeas corpus que la Fiscalía investiga como un presunto entramado de corrupción por el que se habrían pagado 1.200 millones de pesos colombianos. La decisión de la jueza se produjo pese a que la Corte Suprema de Justicia ya había emitido concepto favorable para la extradición del neerlandés a Países Bajos, y a que dos solicitudes previas de hábeas corpus habían sido rechazadas por otros juzgados de Bogotá.

Un mes antes de la liberación, el 4 de junio de 2026, se habría producido el encuentro clave bajo investigación en las instalaciones de Paloquemao, donde la abogada Emperatriz Herrera Cuenca presuntamente contactó a la jueza Martínez López y al funcionario del Centro de Servicios Judiciales Waldo Garavito Mejía para que una nueva solicitud de hábeas corpus llegara al despacho de Martínez López durante un fin de semana de turno. De acuerdo con la Fiscalía, el primer desembolso de 600 millones de pesos estaría relacionado con la asignación del recurso al despacho, y el dinero habría sido entregado en el centro comercial Mall Plaza por personas cercanas al neerlandés. Al día siguiente del supuesto pago, Martínez López habría enviado a Herrera Cuenca una fotografía de un formato de libertad con los datos de Van der Voort.

Libertad expedita y captura de los implicados

La jueza Martínez López justificó la orden de libertad argumentando que Van der Voort llevaba 109 días detenido desde su captura en febrero de 2026, superando el límite de 60 días que consideró aplicable al caso. Sin embargo, meses después, el Juzgado 43 Penal del Circuito con Función de Conocimiento de Bogotá revocó el hábeas corpus y dejó sin efecto la orden de libertad, por lo que el neerlandés continúa detenido mientras avanza su proceso de extradición a Países Bajos. El 27 de octubre de 2026, la Fiscalía capturó e imputó a la jueza Martínez López, al funcionario Garavito Mejía y a la abogada Herrera Cuenca por los delitos de cohecho propio y falsedad ideológica en documento público, además del delito de prevaricato por acción contra la jueza. Ninguno de los tres imputados aceptó cargos.

«Yo ya pagué el reparto, yo lo pagué de mi bolsillo»

Voz atribuida a Emperatriz Herrera Cuenca, abogada imputada, en audio exhibido por la Fiscalía

No es la primera vez que la jueza Martínez López aparece en el centro de una controversia judicial. En marzo de 2018, concedió la libertad a Pedro Aguilar, exdirigente camionero vinculado al cartel de la chatarrización, quien posteriormente fue condenado a 10 años de prisión por corrupción. En aquella ocasión, la investigación disciplinaria no declaró su responsabilidad.

La intrincada red del neerlandés en Colombia

Van der Voort residía en Medellín desde 2016 y figuraba en expedientes de Países Bajos sobre una organización dedicada al envío de cocaína desde Colombia y Ecuador hacia puertos europeos, utilizando contenedores de productos agrícolas, especialmente frutas. La logística de la red operaba desde Medellín y Cali, mientras que Ecuador era el punto de salida. Análisis de comunicaciones cifradas en 2025 vincularon a presuntos integrantes de la organización. En agosto de 2019, el neerlandés constituyó el establecimiento comercial Rotterdam, un parqueadero en Envigado con un capital inicial de 2,5 millones de pesos y que declaró ingresos por 310 millones de pesos en 2023, donde operaban vehículos, incluidos de alta gama, y que la Fiscalía analiza si sirvió para circular recursos ilícitos. Se casó con una colombiana relacionada con el establecimiento Lotus Spa 010, quien inició el proceso de separación tras la captura de Van der Voort. Sus antecedentes también incluyen indagaciones por posibles fraudes, extorsiones y preparativos de secuestros vinculados con Kinky.nl, una plataforma de anuncios de servicios para adultos en Países Bajos y Bélgica.

Durante las audiencias de imputación, la Fiscalía exhibió fotografías de paquetes de dinero y billetes de 100.000 pesos colombianos. El caso ha puesto en evidencia un presunto entramado de corrupción en el sistema judicial de Bogotá, que habría permitido la liberación de un señalado narcotraficante requerido internacionalmente a cambio de millonarias sumas de dinero. Mientras tanto, Van der Voort permanece detenido a la espera de su extradición a Países Bajos, donde deberá responder por los cargos de narcotráfico que pesan en su contra.

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