La Fiscalía General de la Nación imputó cargos por concierto para delinquir agravado y extorsión a Ober Ricardo Martínez Gutiérrez, alias “Negro Ober”, señalado cabecilla del Bloque Resistencia Caribe de la organización criminal Los Costeños, por presuntamente dirigir desde la cárcel una red de extorsión que habría recaudado más de 1.000 millones de pesos en los municipios de Barranquilla y Soledad, en el departamento del Atlántico, durante 2025 y parte de 2026. La imputación fue realizada por la Fiscalía 216 de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales, que también vinculó a otras seis personas en el mismo caso, entre ellas Hember Jesús Rodríguez Echeverría, quien fue el único de los imputados que aceptó los cargos.
De acuerdo con la investigación, Martínez Gutiérrez, quien se encuentra recluido en la cárcel de Popayán, en el Cauca, mantenía una posición de mando dentro de la estructura criminal y continuaba dirigiendo las actividades ilícitas desde el centro penitenciario mediante comunicaciones con sus subordinados en el exterior. La Fiscalía aseguró que “ocupaba una posición de mando dentro de la estructura”, lo que le permitía coordinar las extorsiones que afectaban a comerciantes y residentes de Barranquilla y Soledad. El modus operandi de la red incluía el uso de cuentas bancarias y billeteras digitales para recibir los pagos, así como la imposición de “multas” arbitrarias disfrazadas de sanciones por riñas o disputas vecinales. Para reforzar las amenazas, los integrantes de la organización realizaban ataques armados contra fachadas de viviendas y negocios, y distribuían panfletos intimidantes en los barrios donde operaban.
El rastreo financiero que reveló el millonario recaudo
El rastreo de las cuentas bancarias y billeteras digitales fue clave para que las autoridades pudieran calcular el monto total de las extorsiones, que superó los 1.000 millones de pesos, y fortalecer las pruebas judiciales contra los implicados. Según la Fiscalía, los integrantes de la red intervenían en conflictos cotidianos de los barrios para imponer estas “multas” a los residentes, que en realidad eran una forma de extorsión encubierta. La investigación también reveló que Martínez Gutiérrez habría mostrado interés en buscar un acercamiento con la Fiscalía respecto a este y otros procesos judiciales que enfrenta, aunque hasta el momento no se ha concretado ningún acuerdo.
“Cada extorsión, cada homicidio y cada amenaza que golpea al municipio de Fundación tiene responsables materiales, pero también responsables por omisión dentro de un sistema penitenciario que perdió el control”.
Margarita Guerra, gobernadora del Magdalena
La gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, se refirió al caso en el contexto de la grave situación de violencia que afecta a su departamento, particularmente al municipio de Fundación. La mandataria denunció que alias Robinsito y alias Negro Ober se encuentran en el mismo centro penitenciario, lo que facilitaría la continuidad de las actividades criminales que golpean a esa región. Guerra calificó la situación en el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) como “una vergüenza nacional”, y señaló que la militarización de la zona comercial en Fundación fue una respuesta necesaria ante la oleada de violencia y extorsiones que azota al municipio. La imputación contra Martínez Gutiérrez y los otros seis implicados representa un avance en la lucha contra las organizaciones criminales que operan desde las cárceles, aunque las autoridades reconocen que el desafío de controlar el sistema penitenciario sigue siendo enorme.










