Migración Colombia inadmitió en las últimas horas a cinco hombres estadounidenses en el aeropuerto José María Córdova de Rionegro, Antioquia, por sospechas de pretender dedicarse al turismo sexual en Medellín. La decisión se tomó tras denuncias de pasajeros que escucharon conversaciones explícitas de los implicados durante el vuelo de United Airlines procedente de Houston, en Estados Unidos, donde hablaban de encuentros sexuales con mujeres colombianas y contactos para alquilar fincas con piscina. Gloria Esperanza Arriero, directora de Migración Colombia, confirmó la medida, que se basó en entrevistas independientes y testimonios contradictorios de los extranjeros.
Este incidente forma parte de un aumento significativo de inadmisiones por riesgos de explotación sexual, con 15 casos registrados solo en la última semana y 48 en lo que va del año en Rionegro, que concentra la mayoría a nivel nacional junto a 60 casos en todo el país. Además, en las últimas horas se sumaron dos casos adicionales en Antioquia, incluyendo un israelí con pasaporte estadounidense que llegó desde Nueva York y un extranjero proveniente de Miami con antecedentes por distribución de videos con menores en 2003. En total, se han deportado o expulsado a 310 extranjeros en 2026, con 157 deportaciones concentradas en regiones como Nariño, Oriente, Atlántico, Eje Cafetero, Antioquia y la región Andina, y 153 expulsiones principalmente en Oriente, Andina, Antioquia, Nariño y el aeropuerto El Dorado.
Fortalezas en los controles migratorios
Las autoridades han fortalecido los filtros de ingreso y desplegado operativos en puntos turísticos clave para contrarrestar esta tendencia, con el objetivo de proteger el orden público y la seguridad nacional. Estas acciones responden al incremento de alertas sobre turismo sexual, especialmente en destinos como Medellín, donde las conversaciones interceptadas revelan intenciones claras de actividades de alto riesgo.
La inadmisión de estos cinco estadounidenses subraya la vigilancia constante de Migración Colombia ante amenazas que comprometen la integridad social del país, invitando a la comunidad a seguir reportando conductas sospechosas para prevenir la explotación en zonas turísticas.












