El Independiente Medellín, dirigido por Alejandro Restrepo, solicitará a la Dimayor la reprogramación del partido de la fecha 10 de la Liga BetPlay ante Boyacá Chicó, programado para el jueves 5 de marzo, debido a su compromiso en la vuelta de la fase tres de la Copa Libertadores el martes 3 de marzo en el Estadio Atanasio Girardot contra Liverpool de Uruguay. Esta petición surge ante la exigencia de disputar dos encuentros clave en menos de 72 horas, sin un descanso adecuado para el plantel rojo, según reveló el periodista Óscar Tobón en el programa Despierta Win de Win Sports.
El DIM llega a esta solicitud tras clasificar a la tercera fase de la Copa Libertadores al superar a Liverpool con un global de 2-1, luego de caer 1-2 en la ida en Montevideo y empatar 0-0 en la vuelta en Medellín. Este avance le asegura premios económicos significativos, con 600.000 dólares adicionales sumados a los 500.000 dólares previos por etapas anteriores. Sin embargo, el técnico Alejandro Restrepo cumple una sanción impuesta por la resolución 019 de 2026, que lo deja ausente en las fechas 9, 10 y 11 de la Liga BetPlay, derivada de su expulsión en el partido ante Llaneros por usar lenguaje ofensivo, grosero u obsceno contra un oficial de partido.
Contexto y antecedentes del Rojo paisa
El equipo antioqueño ya había intentado reprogramar un encuentro previo contra Llaneros, pero la Dimayor rechazó la solicitud, obligándolos a jugar inmediatamente después del viaje a Montevideo. Ahora, el próximo rival en la Libertadores será el ganador de la serie entre Guaraní de Paraguay y Juventud Las Piedras de Uruguay, que se definirá el 26 de febrero en Asunción. Además, la Conmebol garantiza al DIM un cupo en la fase de grupos de la Sudamericana en caso de no avanzar a los grupos de la Libertadores. Hasta el momento, no hay pronunciamientos oficiales de la Dimayor, el Independiente Medellín ni Boyacá Chicó al respecto.
En la Liga BetPlay, el Rojo se prepara para su próximo compromiso ante Atlético Bucaramanga este sábado 28 de febrero a las 8:30 de la noche en el Atanasio Girardot, en un calendario apretado que resalta la necesidad de ajustes para preservar la competitividad del equipo en ambas competiciones continentales y locales.















