Las comunidades indígenas Misak y Pijao levantaron la jornada de movilización que mantenían como medida de presión, luego de alcanzar acuerdos con la Agencia Nacional de Tierras, el Ministerio del Interior y el Movimiento de Autoridades Indígenas del Suroccidente (AISO). La decisión se tomó tras dos días de mesa técnica en la que se revisaron los compromisos previos en materia de tierras y territorio, y se fijaron nuevos plazos para avanzar en la formalización, constitución y ampliación de resguardos. La próxima reunión de seguimiento quedó programada para el 17 de julio en el resguardo Misak La Bonanza.
La movilización había sido convocada por las comunidades Misak y Pijao como una herramienta de presión para exigir avances concretos en los procesos de tierras que les permitan garantizar sus derechos territoriales. Durante la mesa técnica, las partes evaluaron el estado de los compromisos adquiridos anteriormente y acordaron una hoja de ruta que incluye la culminación de los procedimientos catastrales del resguardo La Bonanza durante el mes de julio, así como la realización de visitas técnicas a predios postulados por las comunidades para continuar con los procesos de constitución y ampliación de resguardos.
Compromisos específicos y conflicto interno
Uno de los puntos más delicados abordados en la mesa fue la situación del predio Los Lirios, ubicado en el municipio de Puracé, Cauca, donde existe un conflicto de representatividad interna en la comunidad Misak que ha impedido su entrega formal. Sobre este caso, el subdirector de Asuntos Étnicos de la Agencia Nacional de Tierras, Olinto Rubiel Mazabuel Quilindo, explicó que se acordó instalar un espacio técnico con participación de la Agencia, el Ministerio del Interior y la Defensoría del Pueblo para resolver la desarmonía interna y proceder posteriormente a la entrega provisional del predio a la comunidad. Asimismo, la Agencia se comprometió a mantener el equipo técnico de asuntos étnicos durante el segundo semestre de 2026, garantizando así continuidad en los procesos.
«Acordamos realizar un espacio técnico para revisar la situación de desarmonía presentada al interior de la comunidad y poder hacer entrega provisional del respectivo predio a la comunidad»
Olinto Rubiel Mazabuel Quilindo, subdirector de Asuntos Étnicos de la Agencia Nacional de Tierras
El levantamiento de la movilización representa un alivio temporal para las comunidades y las autoridades, pero el cumplimiento efectivo de los acuerdos en los plazos anunciados será determinante para evitar nuevas medidas de hecho. La reunión del 17 de julio en el resguardo Misak La Bonanza se perfila como el primer escenario para evaluar los avances, en particular los procedimientos catastrales de ese resguardo y las visitas técnicas a los predios postulados. Mientras tanto, las comunidades Misak y Pijao se mantendrán atentas al desarrollo de los compromisos, confiando en que esta vez las promesas del Gobierno se traduzcan en acciones concretas sobre el territorio.












