Un informe de la Cámara de la Industria de Motocicletas de la Andi reveló que el sector genera 130.206 empleos en Colombia, lo que representa un crecimiento superior al 20% frente a 2023. El reporte «Impacto Social 2025» detalla que de ese total, 24.494 puestos son directos e indirectos de las ocho ensambladoras afiliadas, que concentran el 95% del mercado, mientras que 105.712 provienen de la cadena comercial, que incluye venta, distribución, servicio técnico y posventa. El ecosistema de comercialización es el principal motor laboral, con 2.935 puntos de venta, 2.548 centros de servicio autorizados y 20.945 establecimientos de repuestos y accesorios en todo el país, cifras que evidencian que el impacto de la industria va más allá de la fabricación, dinamizando las economías regionales gracias a una red de talleres, distribuidores y comercios.
Inclusión laboral y bienestar en la industria
El informe también destaca avances en inclusión y condiciones laborales. La participación femenina en el empleo directo alcanzó el 21%, un incremento de 3,8 puntos porcentuales frente a 2023, mientras que más del 70% de las empresas cuentan con programas para jóvenes y el 100% reporta iniciativas de salud mental. En promedio, cada trabajador recibe 27 horas de capacitación al año, y las compañías implementaron 105 programas de bienestar en áreas como salud, formación y calidad de vida. Estos datos reflejan un compromiso del sector con la equidad y el desarrollo integral de su fuerza laboral, que incluye también a personas con discapacidad y población vulnerable.
Seguridad vial, un eje fundamental
En materia de seguridad vial, la industria invirtió cerca de 1.700 millones de pesos durante 2025 y capacitó a 20.404 personas en conducción segura, un 20,9% más que en 2023. Las formaciones se realizaron de forma presencial y virtual, con el uso de simuladores, pistas especializadas y contenidos digitales. Como parte de estas iniciativas, se implementó la campaña «El Destino es Volver» y se fortaleció la plataforma «Movemos Colombia», ambas orientadas a promover comportamientos responsables entre motociclistas. El reporte de la Andi subraya que estas acciones no solo mejoran la seguridad de los conductores, sino que consolidan el papel de la industria como motor de desarrollo social y económico en las regiones del país.










