Inflación anual en Colombia se dispara a 6,14%, la más alta en dos años

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La inflación en Colombia se aceleró al 6,14% anual en junio de 2026, su nivel más alto desde julio de 2024, según informó el Dane. El repunte, que acumula cuatro meses consecutivos de alza, está siendo impulsado principalmente por el aumento del salario mínimo en un 23,7% —que elevó el ingreso mensual a 2.000.000 de pesos desde enero— y por las altas tasas de interés, que el Banco de la República subió en 75 puntos básicos hasta el 12%. La directora del Dane, Piedad Urdinola, divulgó los datos en julio, los cuales muestran que la inflación mensual de junio fue de 0,39%, inferior al 0,47% de mayo pero muy por encima del 0,10% registrado en junio de 2025. En el primer semestre del año, la inflación acumulada llegó al 4,77%, frente al 3,74% del mismo periodo del año anterior.

El aumento de precios se concentró en servicios, alimentos, alojamiento y tarifas reguladas. Según Laura Clavijo, directora de Investigaciones Económicas del Grupo Cibest de Bancolombia, «el resultado respondió a aumentos en productos de limpieza y mantenimiento, prendas de vestir para hombre, productos para aseo personal, cerveza y refajo, y artículos de higiene corporal». Tres categorías concentraron el 64% de la inflación anual de junio, y en el mes explicaron el 85,2% del incremento. Los servicios y los alimentos representaron en conjunto el 72,7% de la inflación del mes, de acuerdo con Anif. Entre los alimentos, los perecederos como frutas frescas, papa y tomate registraron los mayores aumentos, mientras que la inflación anual en alimentos llegó al 6,83%, 79 puntos básicos más que el mes anterior.

El impacto del salario mínimo y las tasas de interés

El incremento del salario mínimo de 2026, el más alto en varios años, ha elevado las expectativas de inflación y presionado los costos laborales, afectando especialmente a la contratación no asalariada, la prestación de servicios y el empleo por cuenta propia, según explicó Henry Amorocho, profesor de Hacienda Pública de la Universidad del Rosario. «El mercado se ajustó», dijo el académico, al referirse a que el efecto del salario mínimo empezaría a perder fuerza desde junio, aunque los datos indican lo contrario. Por su parte, Felipe Campos, gerente de Inversión y Estrategia de Alianza Valores y Fiduciaria, señaló: «La inflación a junio ahora está subiendo más rápido de lo que los analistas pensaban que el salario mínimo causaría». La tasa de interés del Banco de la República, que ahora está en 12%, contrasta con las reducciones aplicadas por otros bancos centrales de la región, lo que encarece el crédito y frena la actividad económica.

«Colombia es el único país que para el 2027 va a seguir con la inflación ligeramente superior al objetivo del banco central»

Ernesto Revilla, economista jefe de Citi para la región

Ernesto Revilla, economista jefe de Citi para la región, advirtió que «la combinación complicará los años 2026 y 2027 por sus efectos sobre empresas, hogares y crecimiento». Además, agregó: «El reto de Colombia es fiscal y se le añade este componente inflacionario». Desde el centro de estudios Anif indicaron que «la inflación seguiría acelerándose, aunque a un ritmo menor». Las proyecciones apuntan a un cierre de 2026 en 6,4%, según Laura Clavijo, mientras que BBVA Research estima que el Banco de la República podría subir la tasa otros 25 puntos básicos, hasta 12,25%.

Perspectivas y riesgos para el segundo semestre

El panorama se complica por la incertidumbre climática, con la posible llegada del fenómeno de El Niño de alta intensidad, que podría afectar los combustibles, las tarifas eléctricas, los alimentos y el crecimiento durante la segunda mitad de 2026, según Citi. La inflación básica promedio en junio alcanzó el 6,02%, niveles no vistos desde el segundo semestre de 2024. Mientras tanto, el nuevo Gobierno, que asumió en 2026, enfrenta un reto fiscal mayúsculo: Citi condiciona el margen de confianza a las decisiones que se tomen en los primeros 100 días sobre gasto, impuestos y reformas. En contraste con el alza generalizada, algunos rubros mostraron presiones a la baja, como lavadoras, secadoras, lavavajillas, artículos de decoración y vehículos nuevos y usados. Sin embargo, la cerveza, el refajo, los productos de limpieza y el aseo personal continuaron encareciéndose en el mes. Con cerca de 2,4 millones de trabajadores que devengan el salario mínimo, según el Dane, el impacto de esta inflación persistente se siente en los hogares más vulnerables, mientras los analistas advierten que una inflación por encima del 5% eleva la vulnerabilidad del país ante choques externos.

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