Inflación anual en Colombia sube a 5,84% en mayo por indexación al salario mínimo

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La inflación anual en Colombia continuó su senda alcista y se ubicó en 5,84 % durante mayo de 2026, según los datos más recientes del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane). Este registro, el más alto desde agosto de 2024, estuvo impulsado principalmente por el sector servicios, que concentró el 59 % del incremento mensual. Detrás de esta presión inflacionaria se encuentra la indexación de rubros como arriendos, alimentación fuera del hogar y servicios públicos al aumento del salario mínimo del 23,7 % decretado a finales de 2025, un fenómeno que afecta de manera particular a los hogares más vulnerables del país.

La variación mensual de precios fue de 0,47 %, y según el análisis del Grupo Cibest (Bancolombia), el incremento reflejó la continuidad en la materialización de ajustes asociados al alza del salario mínimo y a la indexación a la inflación del año anterior. Luis Fernando Mejía, CEO de Lumen Economic Intelligence, explicó que en esta temporada del año se materializan de forma gradual los efectos de primera y segunda ronda del aumento del 23 % del salario mínimo a inicios de año. Estos efectos, que se trasladan progresivamente a los precios de servicios intensivos en mano de obra, ya se han sentido con fuerza en las cuotas de administración de propiedades horizontales y en los contratos de arrendamiento.

Sector servicios, principal motor del alza

Dentro del rubro de servicios, el incremento anual efectivo de los arriendos alcanzó 4,94 %, una cifra que se mantuvo por debajo del tope máximo legal establecido para 2026, que es de 5,10 %. Sin embargo, el alza en los servicios de copropiedad fue mucho más pronunciada: 13,42 % anual. Mario Ramírez, presidente de Fedelonjas, señaló que detrás de este dato está, en buena parte, el incremento del salario mínimo, que obligó a las copropiedades a ajustar las cuotas de administración para cubrir los mayores costos de personal. “El alza del salario mínimo se fue trasladando progresivamente a las cuotas durante el primer semestre. Esto impacta directamente a los hogares que viven en propiedad horizontal”, afirmó.

“El alza del salario mínimo se fue trasladando progresivamente a las cuotas durante el primer semestre. Esto impacta directamente a los hogares que viven en propiedad horizontal”

Mario Ramírez, presidente de Fedelonjas

Los gremios empresariales no tardaron en reaccionar. Bruce Mac Master, presidente de la Andi, afirmó que “tristemente vamos con gran solidez hacia una inflación mayor”, mientras que Jaime Cabal, presidente de Fenalco, calificó la tendencia como “una consecuencia más del aumento desmesurado del salario mínimo”. Estas declaraciones se suman a la preocupación generalizada por una inflación que, según los pronósticos, continuará su trayectoria ascendente durante el resto del año.

Banco de la República mantiene tasas

Frente a este escenario, el Banco de la República ha mantenido la tasa de política monetaria en 11,25 %, una decisión que Mario Ramírez consideró acertada. “La trayectoria alcista de la inflación confirma que la decisión del Banco de la República fue acertada al incrementar y mantener la tasa de política monetaria en 11,25 %”, señaló. El dirigente gremial advirtió además que sin estabilidad de precios, el crédito hipotecario no baja, la demanda de vivienda no se recupera y los hogares más vulnerables siguen postergando sus decisiones.

Jackeline Piraján, economista principal de Davivienda, advirtió que en los pronósticos de mediano plazo se está esperando que la inflación siga incrementándose a lo largo del año y que alcance su pico más alto en diciembre de 2026. La experta mencionó que, aunque se vislumbran posibles recortes de tasas si la inflación desciende en 2027, por ahora la presión se mantiene.

“En los pronósticos de mediano plazo se están esperando por parte de Davivienda que la inflación siga incrementándose a lo largo del año y que alcance su pico más alto en diciembre del 2026”

Jackeline Piraján, economista principal de Davivienda

Además de la indexación salarial, persisten riesgos adicionales que podrían agravar la situación en la segunda mitad de 2026. El fenómeno de El Niño amenaza con encarecer la energía y los combustibles, mientras que el aumento en los precios de fertilizantes e insumos importados presiona los costos de producción de alimentos. La Anif proyecta que la inflación cerrará el año entre 6,4 % y 7 %, con una estimación central de 6,75 %, muy por encima de la meta del Banco de la República del 3 %. El Grupo Cibest anticipa presiones al alza continuas por la elevada indexación y el traspaso de costos a servicios regulados.

En medio de este contexto, los hogares más vulnerables son los primeros en sentir el impacto del encarecimiento, viendo cómo sus ingresos no alcanzan para cubrir los gastos básicos. Mientras el Gobierno y los analistas monitorean las variables macroeconómicas, el país espera que las medidas de política monetaria logren contener una inflación que, por ahora, no da tregua.

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