Una investigación conjunta de The New York Times y The Athletic, publicada el pasado 27 de mayo de 2025, ha destapado una polémica alianza entre la Fundación del FC Barcelona y la petrolera Gran Tierra Energy en la región amazónica de Putumayo, Colombia. El informe revela que la entidad catalana, creada en 1994 y que ha llegado a más de 1,5 millones de beneficiarios en todo el mundo, recibe financiamiento de una compañía acusada por comunidades indígenas de contaminación ambiental y amenazas de muerte contra líderes locales. El caso ha reavivado el debate sobre el denominado «sportswashing», el lavado de imagen corporativa a través del deporte.
La Fundación Barça opera en Putumayo desde 2019, organizando eventos deportivos con figuras del fútbol como Ronaldinho y Edmilson, quien visitó la zona en mayo de 2024 en una actividad financiada directamente por Gran Tierra Energy. Según el reportaje, que incluye testimonios de más de 20 líderes indígenas, trabajadores ambientales y residentes de la región, estas celebraciones generan alegría momentánea pero no abordan los graves problemas de contaminación hídrica y deforestación que denuncian las comunidades. La petrolera, que también opera en Ecuador, ha rechazado las acusaciones y afirmado su compromiso con el medio ambiente, aunque líderes indígenas locales aseguran haber recibido amenazas de muerte tras protestar contra sus operaciones.
Dilemas éticos tras la crisis económica del Barça
La investigación contextualiza esta alianza en la grave crisis financiera que atraviesa el FC Barcelona desde hace una década. El club, que históricamente mantuvo una imagen vinculada a causas humanitarias —llegó a lucir en su camiseta el logo de Unicef sin contraprestación económica—, ha debido recurrir a la venta de activos futuros y a la búsqueda de inversionistas para sostenerse. Según el informe, «en la última década, Barcelona ha experimentado graves dificultades económicas, recurriendo a la venta de activos futuros y a la búsqueda de inversionistas para mantenerse a flote. Estos problemas han afectado todas las áreas de la institución, incluida su labor social». A partir de 2011, el club sumó patrocinios de empresas como Qatar Sports Investments, y ahora esta alianza con Gran Tierra Energy abre nuevos interrogantes sobre los límites éticos de su obra social.
La Fundación Barça ha anunciado que dejará Colombia después de junio de 2026, tras una revisión de la iniciativa con sus socios locales. Sin embargo, el daño reputacional ya está servido. El informe concluye que el caso ilustra los complejos dilemas que enfrentan las organizaciones deportivas cuando aceptan financiamiento de empresas con conflictos socioambientales, especialmente en territorios vulnerables como la Amazonía colombiana.
«En la última década, Barcelona ha experimentado graves dificultades económicas, recurriendo a la venta de activos futuros y a la búsqueda de inversionistas para mantenerse a flote. Estos problemas han afectado todas las áreas de la institución, incluida su labor social.»
Informe de The New York Times y The Athletic, 27 de mayo de 2025












