Inicia Adviento 2025 el domingo 30 de noviembre con encendido de primera vela

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El Adviento 2025 dará inicio el domingo 30 de noviembre, marcando el comienzo del año litúrgico 2025-2026, que estará centrado en las lecturas del Evangelio según Mateo. En este período, que se extenderá hasta el 24 de diciembre, las familias católicas de Manizales y otras regiones iniciarán la tradición del ritual de la corona de Adviento, encendiendo la primera vela morada en sus hogares, bajo la dirección usual de un padre de familia como monitor. Este acto, que también se replicará en los altares de las iglesias, invita a la preparación espiritual para la Navidad, enfatizando la vigilancia ante la llegada de Cristo, la memoria histórica de su nacimiento y una vigilia escatológica unida a su presencia actual.

El ritual comienza con la señal de la cruz y la bendición de la corona, seguida del encendido de la primera vela, acompañado de la lectura del Evangelio según Lucas 21,25-36, oraciones de petición con la respuesta colectiva “¡Ven, Señor, te esperamos!”, el Padrenuestro y la Avemaría. La corona, adornada con una imagen de la Virgen María y rodeada de luz cálida para fomentar el recogimiento, consta de cuatro velas, una por cada domingo previo al 25 de diciembre. Las dos primeras semanas se enfocan en la segunda venida de Cristo, mientras que las dos últimas giran en torno a su nacimiento en Belén.

Oraciones que iluminan el camino

La atmósfera del Adviento se caracteriza por la sobriedad, con el color morado predominante en los altares y vestimentas litúrgicas, música contenida y un domingo especial de Gaudete con alegría intensificada. Este tiempo litúrgico, cuyo término proviene del latín adventus, que alude a la llegada de personajes ilustres, estructura su mensaje en tres ejes principales: la memoria del nacimiento de Cristo, la vigilia por los finales tiempos y la conciencia de su presencia actual en la vida cotidiana.

“Jesús viene a nuestro encuentro y nos dice: ¡Permanezcan despiertos!”

Exhortación en la liturgia del Adviento

“Señor Jesús, queremos hoy armar la corona de Adviento y encender la primera vela morada para reconocerte como la luz del mundo que ha triunfado sobre las tinieblas y la muerte. Amén”

Oración inicial del ritual

Entre las oraciones destacadas se encuentra la bendición de la corona, que pide al Señor derramar su gracia para recordar cada domingo la necesidad de estar despiertos y acoger a Cristo, comprometiéndose a cambiar el mundo pese a los males circundantes. Al encender la primera vela, se invoca: una luz como la lámpara que se enciende en la noche para recibir al amigo que llega, superando sombras y halagos con vigilancia y alegría ante la promesa de luz, paz y gozo verdadero.

“Encendemos, Señor, esta luz, como aquel que enciende su lámpara para salir en la noche al encuentro del amigo que ya viene. En esta primera semana de Adviento queremos levantarnos para esperarte preparados, para recibirte con alegría. Muchas sombras nos envuelven. Muchos halagos nos adormecen. Queremos estar despiertos y vigilantes, porque tú nos traes la luz más clara, la paz más profunda y la alegría más verdadera. ¡Ven, Señor Jesús!”

Oración al encender la primera vela

El ritual concluye con una invocación a la Virgen María, encomendada a velar por las necesidades humanas, especialmente cuando las responsabilidades agobian, pidiendo su compañía en este Adviento. La respuesta litúrgica tras la lectura evangélica es “Te alabamos, Señor”, reforzando el llamado a la esperanza en medio de los tiempos actuales.

“Señor, te pedimos que derrames tu bendición sobre esta corona, para que nos recuerde domingo a domingo que debemos estar despiertos para acoger a Cristo que nos trae la salvación. No dejes que los males que nos rodean nos impidan comprometernos contigo para cambiar el mundo. Por Cristo, nuestro Señor. Amén”

Oración de bendición de la corona

“Querida Madre, se te ha encomendado la misión de estar siempre despierta para atender todas nuestras necesidades, particularmente cuando el peso de las responsabilidades nos agobian. Camina junto con nosotros en este Adviento. Amén”

Oración final a la Virgen María

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