Inicia caza controlada de 80 hipopótamos en Barrancabermeja, Santander

Compartir en redes sociales

El Ministerio de Ambiente, junto con Leonardo Granados, secretario de ambiente del distrito de Barrancabermeja, y autoridades ambientales de Santander, Antioquia, Boyacá y Bolívar, iniciará la caza controlada de hipopótamos en Barrancabermeja, Santander, como la primera medida oficial en Colombia para reducir su población estimada en 220 individuos y frenar su impacto ambiental en la cuenca del río Magdalena. Esta intervención comenzará con una mesa técnica el próximo miércoles 6 de mayo y tendrá una duración aproximada de tres meses, enfocándose en la eutanasia química de 80 hipopótamos durante la primera fase.

La operación se llevará a cabo mediante la individualización de los animales con cámaras trampa, priorizando aquellas áreas cercanas a viviendas y escuelas en Barrancabermeja, donde se han reportado avistamientos recientes como al menos tres en zonas rurales, dos en la ciénaga de la Sierra y uno nuevo hace diez días en la ciénaga del Opón, además de veredas como Cuatro Bocas y Tierra Adentro. Estos hipopótamos, que han desplazado su hábitat cerca de 200 kilómetros a lo largo del río Magdalena, representan un riesgo significativo por su territorialidad agresiva, alterando ecosistemas, desplazando especies nativas como chigüiros, babillas y nutrias, y acelerando la eutrofización de humedales que afecta la calidad del agua y la economía local, como la pesca.

Una problemática que se extiende por cuatro departamentos

Introducidos en la década de 1980, los hipopótamos han proliferado pese a más de 20 años de evaluaciones con métodos fallidos como esterilización y traslocación. Esta es la primera intervención oficial de tal magnitud, ejecutada contractualmente por el Gobierno Nacional e incluyendo la contratación de expertos en caza para garantizar estándares de bienestar animal. “Lo delicado de ello es que definitivamente están apropiándose la cuenca del río Magdalena y ya también llegaron al Cauca porque hay cuatro departamentos con esta problemática, lo que es Santander, Boyacá, Antioquia y, al parecer, también Bolívar”, advirtió Leonardo Granados.

“La apertura de boca no es un bostezo, es una señal de advertencia de ataque. Los hipopótamos, tal cual como la criminalidad, tienen lo que se conoce como fronteras invisibles, es decir, no atacan por hambre, sino por territorialidad”.

Leonardo Granados, secretario de ambiente del distrito

Los impactos ambientales ya son un factor de riesgo evidente, con consecuencias en la alteración de ecosistemas y amenazas directas para las comunidades. “Los impactos ambientales que estamos teniendo están en factor de riesgo, hoy tiene consecuencias en la alteración de ecosistemas”, enfatizó Granados, quien urgió acción inmediata: “Si esta especie pudo movilizarse cerca de 200 kilómetros en la cuenca del río Magdalena, hay que evitar que se sigan extendiendo. Toca ir aplicándoles el protocolo, reducimos el número de especies”. Esta medida busca contener la expansión y proteger tanto la biodiversidad como la seguridad humana en las regiones afectadas.

Sigue leyendo