Luego de más de un mes de seguimiento técnico y ante el deterioro progresivo de su estructura, la Administración Municipal dio inicio este lunes al proceso de demolición de una edificación ubicada junto a la Gobernación de Caldas, la cual representaba un riesgo inminente para la seguridad de las personas, el patrimonio arquitectónico y la movilidad del sector.
Desde la Unidad de Gestión del Riesgo de Manizales se informó que la situación se originó en diciembre de 2024, tras un incendio estructural registrado en un inmueble localizado de manera continua al costado de la Gobernación. Las evaluaciones posteriores permitieron identificar afectaciones severas que comprometían la estabilidad de la edificación y generaban una amenaza directa para las construcciones vecinas, varias de ellas catalogadas como patrimonio arquitectónico.
El director de la entidad, Diego Armando Rivera Gutiérrez, explicó que desde el primer momento se activó el procedimiento administrativo correspondiente, teniendo en cuenta la localización del inmueble dentro del Centro Histórico.
“Se activó el proceso administrativo correspondiente, notificando al Ministerio de las Culturas con el fin de obtener la autorización para adelantar la demolición. Durante varios meses se remitieron informes técnicos periódicos que evidenciaban el deterioro progresivo de la edificación, sin que se recibiera una respuesta oportuna para intervenir el inmueble”, indicó el funcionario.
De acuerdo con los reportes técnicos, el estado de la edificación continuó agravándose con el paso de los meses, principalmente por la exposición permanente a la intemperie.
“Con el paso del tiempo y debido a la exposición a la intemperie, entre octubre, noviembre y diciembre se agravaron las afectaciones estructurales, evidenciándose mayor inclinación de la fachada, fracturamientos en columnas y vigas, y un riesgo cada vez más alto de colapso”, señaló Rivera Gutiérrez.
Ante este escenario, la Administración Municipal expidió el decreto de declaratoria de calamidad pública y la posterior resolución que autorizó la demolición del inmueble, decisión que contó con el aval del Consejo Municipal de Gestión del Riesgo, en concordancia con la Política Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres.
Durante esta semana de enero se dio inicio a las labores de demolición, comenzando con el desmontaje de los elementos estructurales que ya habían colapsado. Según se informó, en los próximos días se avanzará con el desmontaje manual de la fachada, mediante el uso de andamios y un proceso controlado que irá desde el tercer piso hasta el primero.
Esta intervención se realizará de manera gradual y bajo estrictas medidas de seguridad, con el fin de evitar afectaciones a las edificaciones colindantes y a los inmuebles ubicados en la parte posterior, varios de ellos considerados bienes de interés cultural dentro del Centro Histórico de Manizales.















