En la madrugada del 21 de marzo de 2026, Fabián Herrera Romero denunció un violento intento de secuestro contra su hermana Valeria a la salida de la discoteca Theatron, ubicada en la calle 58 con carrera 13 en el barrio Chapinero de Bogotá, mientras se dirigían camino al Parque de Lourdes. Tres hombres y una mujer intentaron meter a Valeria en un automóvil, agrediéndolos con arma blanca y causando lesiones graves a ambos hermanos, en un hecho que parece vinculado a amenazas previas recibidas por su familia.
Fabián resultó con una profunda herida en la frente, dirigida aparentemente hacia el cuello, y graves daños en la mano derecha que le han dejado tres dedos sin movilidad. La agresión fue tan intensa que ambos hermanos quedaron completamente cubiertos de sangre, al igual que las personas que los auxiliaron. Inicialmente, una patrullera en bicicleta prestó ayuda, pero la policía que llegó al lugar dudó de su relato y no quería asistirles, hasta que la llegada de sus abogados y familiares tornó el asunto serio, lo que llevó a la captura de los agresores. Los hechos ocurrieron en un contexto de amenazas previas a la familia Herrera, aunque ellos creían estar ajenos a tales problemas.
La denuncia en redes y la investigación en curso
Fabián Herrera Romero publicó la denuncia en redes sociales, detallando el caos vivido. Los agresores incluso intentaron alegar que los hermanos eran los atacantes, pero tras acudir al CAI del Parque de los Hippies para formalizar la queja, la policía procedió con las capturas. Ahora, el caso está bajo investigación en la Fiscalía de Paloquemao, con un plazo crítico de 12 horas para legalizar las detenciones o los implicados podrían quedar en libertad.
«Yo no entiendo cómo yo me puedo hacer todo esto con una botella. No puedo mover tres dedos de mi mano derecha. Mi hermanita está en shock».
Fabián Herrera Romero, denunciante
«La policía no quería ayudarnos, no nos creía nada. Cuando se dieron cuenta que nosotros llamamos a nuestros abogados, a nuestros papás, que todo se tornó serio, fue que nos empezaron a prestar atención. Capturaron a estas personas».
Fabián Herrera Romero, denunciante
En sus declaraciones, Fabián describió la escena sangrienta: «Estoy completamente lleno de sangre, o sea, impresionante. Mi hermana está llena de sangre. Las personas que estaban con nosotros, que nos ayudaron, están… llena de sangre totalmente». Explicó que «mi familia tiene unas amenazas, pero la verdad, nosotros creíamos que éramos ajenos a estos temas que no tienen nada que ver con nosotros». Finalmente, exigió justicia: «Esperamos que este caso no se quede así, se esclarezca. O sea, que en realidad, qué es lo que quería esta gente, por qué quería secuestrar a mi hermana».
Este incidente resalta la vulnerabilidad en zonas de alta afluencia nocturna como Chapinero y pone en evidencia las dificultades iniciales en la respuesta policial, mientras la familia Herrera aguarda respuestas sobre los motivos detrás del ataque y las conexiones con las amenazas previas.












