El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) emitió la Alerta Sanitaria No. 331‑2026, mediante la cual advierte sobre la comercialización ilegal de 14 suplementos dietarios que carecen de registro sanitario vigente en Colombia. La alerta se originó tras recibir la denuncia interna con código MA2609‑191, lo que llevó a la entidad a verificar en su base de datos que ninguno de estos productos cuenta con autorización para su comercialización a nivel nacional. Los suplementos, que se ofrecen para el control de la glucosa, las articulaciones, la próstata y la presión arterial, entre otros fines relacionados con la salud, son clasificados como fraudulentos según el Decreto 3249 de 2006, por lo que su venta es ilegal y no ofrecen garantías de calidad, seguridad ni eficacia.
Al carecer de registro sanitario, se desconoce la composición real de estos productos, así como las condiciones de almacenamiento, transporte y trazabilidad, factores que representan un riesgo para la salud de los consumidores. El Invima ha emitido alertas previas sobre productos fraudulentos que circulan principalmente por internet, redes sociales y cadenas de mensajería como WhatsApp. En esta ocasión, la entidad recomienda a la población suspender de inmediato el consumo de los suplementos señalados y reportar cualquier evento adverso al correo [email protected].
Recomendaciones y medidas de control
Las secretarías de salud departamentales, distritales y municipales deben reforzar las acciones de inspección, vigilancia y control, incluyendo el retiro y la destrucción de estos productos. El Invima también solicita a la ciudadanía informar sobre puntos de venta físicos o canales digitales donde se ofrezcan los suplementos incluidos en la alerta. Los consumidores pueden verificar el registro sanitario de cualquier suplemento, medicamento o fitoterapéutico a través de la plataforma dispuesta en invima.gov.co. Asimismo, se pide a prestadores de salud y profesionales médicos orientar a los pacientes para que suspendan el uso y reporten dónde y cómo fueron adquiridos. Los establecimientos que comercialicen estos productos se exponen a medidas sanitarias de seguridad.









