El director de la Dian, Carlos Emilio Betancourt, confirmó que el proyecto de reforma tributaria del Gobierno Petro, radicado el 21 de julio ante el Congreso de la República, incluye un paquete de nuevos gravámenes que impactarán a sectores como la movilidad, el entretenimiento y el consumo de lujo. La iniciativa, presentada por el Ministerio de Hacienda en un articulado de 105 páginas, busca incrementar el IVA a varios productos y servicios, con el objetivo de aumentar el recaudo fiscal. Entre los cambios más destacados se encuentra la aplicación del IVA del 19% a vehículos híbridos, carros de lujo, yates, bebidas alcohólicas y entradas a conciertos cuyo valor supere los $500.000, así como un aumento progresivo del IVA a la gasolina y el Acpm que se extendería hasta 2028.
El capítulo de combustibles es uno de los ejes centrales de la reforma, con un cronograma que establece incrementos graduales. Según lo explicado por Betancourt, el IVA a la gasolina pasará del 5% actual al 10% en 2027 y alcanzará el 19% a partir del 1 de enero de 2028. En el caso del Acpm, el diésel, la tarifa subirá al 10% en 2027 y al 19% desde 2028, mientras que los biocombustibles y el alcohol carburante también quedarán gravados con el 19%, con la entrada en vigor para este último a partir del 1 de julio de 2027. El gobierno proyecta que solo con este tributo a los combustibles se recaudarían $3,6 billones en 2027 y $8 billones anuales desde 2028.
Progresividad y equidad como bandera
Al defender la medida, el director de la Dian sostuvo que el alza en combustibles responde a un proceso largo que no inició con el actual gobierno, pero que esta administración hizo el mayor esfuerzo por tener un sentido de realidad económica. Betancourt argumentó que el consumo de combustibles no es equitativo entre los distintos sectores de la población, señalando que las personas con menos recursos tienden a usar más el transporte público o vehículos de bajo consumo, mientras que los hogares de mayores ingresos hacen un uso más intensivo del automóvil particular. “Las personas que tienen menos recursos utilizan el transporte público, utilizan vehículos de baja introducción de combustible y tienen además en el transporte público se utiliza Acpm y eso tiene un tratamiento diferencial”, explicó el funcionario, en alusión al criterio de progresividad que busca gravar más a quienes más consumen.
En materia de vehículos híbridos, la reforma plantea un salto significativo en el IVA, que pasaría del 5% al 19%, mientras que los vehículos eléctricos mantendrían la tarifa del 5%. Este ajuste, según las proyecciones oficiales, permitiría recaudar cerca de $303.000 millones en 2027. La medida ha generado debate, pues los híbridos habían sido considerados una alternativa de transición hacia la movilidad sostenible, pero el gobierno argumenta que su consumo también debe tributar de manera más equitativa.
«Nos parece razonable»
Carlos Emilio Betancourt, director general de la Dian, al defender el impuesto a entradas a conciertos de más de $500.000.
El entretenimiento y el lujo también serán objeto de nuevos tributos. Las entradas a conciertos, eventos deportivos, servicios de esparcimiento y juegos de suerte y azar quedarán gravados con el IVA del 19% cuando su valor supere los $500.000. Betancourt defendió esta medida al calificarla de razonable, en un contexto donde el gobierno busca fuentes de recaudo que permitan financiar el gasto social y cerrar brechas fiscales. Adicionalmente, los carros de lujo, yates y bebidas alcohólicas como vino, ron y whisky se incluyen dentro de los bienes gravados, lo que impactará a un segmento de consumo que el ejecutivo considera contribuyente en menor proporción. El precio promedio de una botella de whisky de 750 ml en Colombia se ubica entre $130.000 y $215.000, lo que da una idea del alcance de estas nuevas tarifas sobre productos de alto valor.












