El senador Iván Cepeda, una de las figuras más visibles del Pacto Histórico y excandidato presidencial, reconoció este fin de semana que durante la administración de Gustavo Petro se presentaron hechos graves de corrupción, en un pronunciamiento que sacudió el espectro político nacional. Las declaraciones del congresista se dan en medio de la divulgación del denominado Pacto de Valledupar, un documento fechado el 24 de octubre de 2025 que habría sido negociado entre delegados del entonces Gobierno y ex jefes paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), entre ellos Salvatore Mancuso, Carlos Mario Jiménez, conocido como Macaco, Freddy Rendón, alias el Alemán, y Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge 40.
Cepeda, quien se ha convertido en una de las voces más críticas dentro de la oposición, señaló que el Pacto Histórico tiene una responsabilidad ineludible de dar explicaciones a la sociedad colombiana sobre lo ocurrido. En un video difundido sin lugar especificado, el senador afirmó que la corrupción ha sido uno de los problemas más graves que enfrentó el Gobierno saliente, aunque advirtió que muchos de los escándalos que han salido a la luz pública han sido manipulados y distorsionados por sus adversarios políticos. «La manera en cómo estamos haciendo oposición. Para mí, el más grave problema que hemos tenido en estos años es la corrupción», expresó con contundencia.
El Pacto de Valledupar bajo escrutinio
La revelación del documento, publicada por La FM, ha puesto en el centro del debate público las negociaciones que se llevaron a cabo en Valledupar, capital del Cesar, entre representantes del Gobierno Petro y ex comandantes paramilitares. De acuerdo con la información conocida, en esas reuniones se habría discutido una eventual revisión de las extradiciones, reubicaciones carcelarias y la acumulación de penas para los antiguos jefes de las AUC, así como mecanismos legales para quienes participaron en el cierre del proceso de Ralito. Los ex paramilitares, según el documento, habrían solicitado explorar la excarcelación de los gestores de paz detenidos, revisar sus condiciones de reclusión y evaluar su seguridad física.
El documento también establecía que los gestores de paz debían actualizar sus planes de trabajo en un plazo de diez días hábiles posteriores a las sesiones, identificando las tareas necesarias para aplicar los compromisos acordados. Estas revelaciones adquieren una dimensión mayor después de las denuncias de Salvatore Mancuso sobre supuestas presiones para declarar contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez, así como contra Abelardo de la Espriella y Germán Vargas Lleras, lo que ha llevado a que el contenido del Pacto de Valledupar sea examinado con lupa por sectores políticos y judiciales.
«En nuestro gobierno se presentaron hechos de corrupción que son hechos, yo diría, graves. Y, frente a eso, tenemos que dar la cara, ya la hemos dado, pero tenemos que dar las explicaciones necesarias. Eso no quiere decir, de ninguna manera, que todo escándalo que ha surgido no ha sido también manipulado, distorsionado por nuestros adversarios»
Iván Cepeda, senador del Pacto Histórico
Las declaraciones del senador representan un giro significativo en la postura del Pacto Histórico, que durante años había mantenido un discurso enfocado en la lucha contra la corrupción como uno de sus principales estandartes. Cepeda, quien fue excandidato presidencial, insistió en que su proyecto político no tolera actos que afecten al Estado colombiano ni a sus habitantes, y subrayó que, sin importar quién lidere la Casa de Nariño en el futuro, el Pacto Histórico y otros grupos sociales deben denunciar e impulsar iniciativas para eliminar la corrupción. «Hay muchas de las cosas que se han ido presentando ante la opinión pública de una manera absolutamente tendenciosa y falaz. Eso también hay que decir. Pero sí, ahí hay un problema y ese problema creo que no es menor», agregó.
El reconocimiento de Cepeda se produce en un momento político complejo, donde las revelaciones del Pacto de Valledupar han generado un fuerte debate sobre los alcances de la llamada paz total impulsada por el Gobierno Petro. Mientras tanto, las denuncias de Mancuso siguen generando repercusiones judiciales y políticas, y el senador del Pacto Histórico ha asumido un rol de autocrítica que pocos esperaban ver en uno de los líderes más prominentes del progresismo colombiano. Con este pronunciamiento, Cepeda busca, según sus propias palabras, responder a una sociedad que exige transparencia y rendición de cuentas frente a unos hechos que, dijo, no son menores y que marcarán el futuro político del país.










