En una operación que transforma el tablero de control de GeoPark, el empresario colombiano Jaime Gilinski acordó transferir a la petrolera sus derechos sobre el yacimiento venezolano Bare a cambio de 42,1 millones de nuevas acciones, con lo que podría quedarse con el 56,3% de las acciones ordinarias de la compañía y, con un ajuste, hasta el 58,4%, siempre que se cumplan condiciones regulatorias y de sanciones de Estados Unidos antes de que venza un plazo de 120 días. El canje, revelado por Bloomberg el viernes 9 de octubre, implica una ampliación de capital que no desembolsa efectivo: GeoPark emitirá acciones valoradas a 12,22 dólares cada una, lo que equivale a un total de 515 millones de dólares. El movimiento consolida a Gilinski como socio mayoritario de la petrolera que cotiza en Nueva York y le da acceso a un activo en la Faja Petrolífera del Orinoco con un potencial de producción que la compañía proyecta disparar de los actuales 11.000 barriles diarios a cifras de entre 75.000 y 85.000 barriles equivalentes diarios en 2030.
El origen de esta operación se remonta a marzo, cuando Gilinski adquirió cerca del 20% de GeoPark por 107 millones de dólares y bloqueó una oferta hostil de Parex Resources. Meses después, el 4 de septiembre, el empresario firmó en Caracas, junto a la presidenta interina Delcy Rodríguez, un contrato por 25 años para operar el yacimiento Bare. Aquella firma quedó registrada en una alocución televisada en la que Gilinski agradeció directamente a Rodríguez: «Señora presidenta, gracias por su confianza. Gracias por abrir esta puerta al Grupo Gilinski, a GeoPark. De parte de Gabriel y mía, muchas gracias». El yacimiento, que ha producido históricamente más de 700 millones de barriles, contiene 15.700 millones de barriles de petróleo original en sitio, aunque su crudo es pesado y requiere diluyente para ser transportado, un insumo que GeoPark ahora negocia con Pdvsa.
Una operación estructurada sin desembolso de caja
El mecanismo acordado consiste en la compra por parte de GeoPark del 95% de Energy Assets International, una sociedad panameña que controla indirectamente el contrato de participación productiva de Bare. GeoPark ya poseía el 5% restante, de modo que la transacción le otorga el control total del activo. Las 42,1 millones de acciones nuevas se emitirán a un precio implícito de 12,22 dólares por unidad, lo que la compañía calcula que generará un valor inmediato de aproximadamente 160 millones de dólares para los accionistas, equivalentes a 1,5 dólares por acción. Para mitigar el efecto dilutivo sobre los actuales inversionistas, la empresa lanzará una oferta pública de adquisición por hasta 100 millones de dólares al mismo precio de 12,22 dólares por acción, cuando el cierre previo del título era de 11,45 dólares. La estructura preserva la caja de GeoPark y utiliza las acciones como moneda de pago.
El Grupo Gilinski, además, tendrá representación directa en el gobierno corporativo: Gabriel Gilinski, Dorita Gilinski y Camilo Martínez fueron nominados como directores, aunque se apartaron de la deliberación y votación sobre la operación por su evidente conflicto de interés. El banco BTG Pactual actuó como asesor financiero de GeoPark y emitió una opinión de razonabilidad sobre el canje. Si las condiciones regulatorias, entre ellas una exención de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro de Estados Unidos, no se cumplen dentro de los 120 días, la adquisición quedará terminada sin efectos.
Un salto productivo sin precedentes en la Faja del Orinoco
El campo Bare produce hoy unos 11.000 barriles diarios con un factor de recobro de apenas 4% a 5%, pero GeoPark tiene un plan agresivo que contempla perforar más de 1.100 pozos y elevar ese factor a 8% o 9%. Las metas de producción bruta son de 18.000 a 20.000 barriles diarios en 2027, de 31.000 a 33.000 en 2028, y de 44.000 a 56.000 en el periodo 2029-2030. Con este activo, la producción consolidada de la compañía pasaría de los niveles actuales a entre 75.000 y 85.000 barriles equivalentes diarios en 2030, es decir, 2,7 veces más. GeoPark destaca que Bare está cerca de bloques operados por Chevron, lo que le permitiría acceder a infraestructura y sinergias logísticas clave. La participación económica neta de GeoPark en el contrato es de 65%, mientras que Pdvsa conserva el 35% restante.
La gestión de Gabriel Gilinski, hijo del empresario, fue determinante: viajó a Caracas más de diez veces después de una primera reunión con Delcy Rodríguez, y la familia evaluó otros yacimientos venezolanos antes de decidirse por Bare. En Washington, las gestiones ante la OFAC para conseguir la exención de sanciones avanzan en paralelo con las reuniones en Caracas. Por ahora, la operación está sujeta a un doble filo: si el visto bueno regulatorio llega a tiempo, Gilinski consolidará su control sobre GeoPark y la compañía sumará un activo de gran escala; si no, el acuerdo se caerá y el empresario colombiano, que ya incursionó en el sector bancario y de alimentos, habrá dado una nueva muestra de su capacidad para mover fichas en el tablero energético regional.










