James Rodríguez, capitán de la Selección Colombia y actual jugador del Minnesota United, fue hospitalizado en Minneapolis por deshidratación severa derivada de una gastroenteritis viral, conocida también como virosis estomacal, tras participar en el partido amistoso entre Colombia y Francia disputado en Landover, Maryland. El mediocampista de 34 años jugó 63 minutos en ese encuentro, donde su rendimiento estuvo por debajo de lo habitual, y fue estabilizado inicialmente por el cuerpo médico de la selección y del club antes de ser trasladado a su lugar de residencia para recibir atención hospitalaria con rehidratación intravenosa y observación durante al menos 72 horas, es decir, tres días completos de reposo.
Los síntomas que aquejaron a Rodríguez incluyeron diarrea intensa, vómitos, calambres abdominales, fiebre baja y una deshidratación severa que lo obligó a buscar atención médica inmediata, con signos como sed excesiva, boca seca, orina oscura, debilidad y mareos, según información de la Mayo Clinic. La infección viral, posiblemente causada por norovirus o rotavirus y transmitida por contacto directo, alimentos o agua contaminados, no guarda relación con lesiones deportivas, y aunque el jugador se encuentra fuera de peligro y bajo vigilancia médica, genera incertidumbre sobre su condición física a corto plazo.
Impacto en la preparación para el Mundial 2026 y el Minnesota United
Este episodio llega en un momento clave para la Selección Colombia, que se prepara para su debut en el Mundial 2026, mientras Rodríguez acumula apenas 42 minutos con el Minnesota United desde febrero, lo que resalta su limitada participación reciente en el club estadounidense. Como consecuencia, ha sido descartado para el próximo partido de su equipo y deberá guardar reposo por varios días más, afectando su ritmo de competencia. El tratamiento se centra en reposo absoluto e hidratación, con énfasis en medidas preventivas como el lavado riguroso de manos y la desinfección de superficies para evitar contagios similares en el entorno deportivo.
La noticia genera preocupación entre los aficionados colombianos, que ven en James un pilar fundamental del equipo nacional, pero las autoridades médicas confían en una recuperación pronta que le permita retomar actividades sin complicaciones mayores, manteniendo así sus aspiraciones en el fútbol internacional.











