James Rodríguez, estrella colombiana del Minnesota United, no estará disponible para el crucial partido de la Major League Soccer contra el LA Galaxy programado para la noche del 4 de abril, debido a una deshidratación severa que lo obligó a ser hospitalizado durante las últimas 72 horas. La Federación Colombiana de Fútbol confirmó que el jugador fue dado de alta el miércoles y ahora se recupera en su residencia bajo estricto seguimiento médico, con monitoreo clínico preventivo. Este episodio, que no guarda relación con la práctica del fútbol ni con lesiones musculoesqueléticas, se produce tras los amistosos de la selección Colombia en Maryland, y marca la cuarta ausencia del cafetero en los primeros seis partidos de su equipo en la MLS.
El entrenador de Minnesota United, Cameron Knowles, ha indicado que el estado de James se evalúa día a día conforme a las recomendaciones del equipo médico del club, y que su integración al grupo se dará en la medida en que mejore. La llegada de Rodríguez al equipo en febrero se dio sin competencia oficial desde noviembre del año anterior, complicada por una visa de trabajo que se demoró, una contusión en el pie y las bajas temperaturas, como los -6 grados Celsius en su primer partido local. Además, jugó solo 63 minutos ante Francia con la selección nacional, y en un encuentro reciente permaneció sentado 75 u 80 minutos pese a tener apenas una semana de entrenamiento, lo que Knowles describió como circunstancias no ideales. Este es el séptimo club del talentoso jugador desde su salida del Real Madrid en 2020, y sus participaciones iniciales han sido limitadas, aunque con destellos de calidad evidentes.
Pronóstico favorable pero dudas sobre su continuidad
La Federación Colombiana de Fútbol ha revelado en las últimas horas, junto a la prensa norteamericana, que el médico del club calificó el episodio como serio, aunque con pronóstico favorable y mejoría constante. Rodríguez no ha entrenado con normalidad tras los amistosos de Colombia, y su regreso depende de la evolución médica, generando interrogantes sobre su permanencia en el Minnesota United. Knowles, por su parte, reflexionó sobre las dificultades del último partido donde el equipo ganaba 1-0 y optaron por no arriesgar al colombiano de entrada, destacando su impacto positivo una vez que ingresó al terreno de juego.
“Deshidratación severa, lo que requirió su hospitalización durante las últimas 72 horas para monitoreo clínico preventivo y recuperación”.
Federación Colombiana de Fútbol
“La condición médica de James no está relacionada con la práctica del fútbol ni con lesiones musculoesqueléticas”.
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“Pronóstico favorable y una mejoría constante”.
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El técnico Knowles adoptó una postura filosófica ante la situación: “Así son las cosas. Siempre hay algún imprevisto. La ausencia de alguien tiene diferentes motivos, pero las lesiones ocurren, las enfermedades ocurren, la vida sigue su curso, y cuando un jugador falta, es una oportunidad para que los demás den un paso al frente”. En cuanto a la decisión táctica previa, agregó: “Mira, fue un partido difícil para él. Estábamos ganando 1-0 y él estuvo sentado durante 75 u 80 minutos, sin haber jugado todavía y con solo una semana de entrenamiento. No creo que fueran las circunstancias ideales para que entrara al partido. Lo hablamos como cuerpo técnico, analizamos cómo se desarrollaría el partido y tomamos la decisión… Creo que su impacto fue evidente cuando entró al partido. Creo que las oportunidades que generó son oportunidades que podemos aprovechar para marcar y ganar el partido”.
Con este panorama, los aficionados del Minnesota United y los seguidores colombianos esperan una pronta recuperación de James Rodríguez, cuyo futuro en la MLS podría verse influido por estos recurrentes contratiempos físicos en un contexto de adaptación compleja.











