Jeison Javier Pinzón Sandoval, un joven de 20 años diagnosticado con leucemia linfoblástica aguda de precursores de células B en febrero de 2025, falleció el 14 de marzo de 2026 sin haber recibido el medicamento blinatumumab prescrito por sus médicos, a pesar de una tutela judicial con fallo a favor y una orden de desacato contra Nueva EPS, la entidad intervenida por el Gobierno de Gustavo Petro desde 2024. Durante cinco meses, desde octubre de 2025 hasta su muerte, Pinzón Sandoval enfrentó demoras y evasivas por parte de la EPS, lo que lo expuso a un riesgo inminente de recaída fatal, ya que la quimioterapia sola resultó insuficiente para su condición.
El caso, divulgado por la organización Funcolombiana, revela un patrón de negligencia en la entrega del fármaco de inmunoterapia esencial para tratar este tipo de leucemia. Pese a múltiples peticiones dirigidas a la Superintendencia Nacional de Salud, al ministro de Salud Guillermo Alfonso Jaramillo y hasta la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Nueva EPS no proporcionó respuestas claras ni cumplió con las órdenes judiciales, dejando al paciente en una agonía prolongada que culminó en su prematuro deceso.
Denuncias y el grito de auxilio ignorado
En sus propias palabras, Jeison Javier Pinzón Sandoval expresó la frustración ante las constantes evasivas de la entidad: “Por parte de Nueva EPS siempre se reciben evasivas, pero ninguna respuesta clara sobre qué pasa con el medicamento”. También subrayó la gravedad de su situación al afirmar que “la sola quimioterapia no es suficiente”, destacando la urgencia del blinatumumab que nunca llegó.
“Paciente con Leucemia aguda sin medicamento prescrito desde octubre. Qué dice Nueva EPS? El paciente tiene tutela con fallo a favor y desacato y esta demora lo expone a riesgo de recaída y muerte”
Funcolombiana, cuenta oficial de X
Funcolombiana, que acompañó el proceso, lamentó profundamente la tragedia en un comunicado: “No hay palabras para describir el dolor y la frustración que nos embarga hoy. Jeisson ha muerto prematuramente y su muerte es responsabilidad del Estado. Desde octubre esperó por el tratamiento que podía salvarlo, pero este no llegó”. La organización ha hecho un llamado urgente a la Corte Constitucional, la Fiscalía, la Defensoría del Pueblo y la Procuraduría para investigar el caso y proteger los derechos de otros pacientes en situaciones similares.
Patrón de irregularidades en Nueva EPS
Este lamentable desenlace no es aislado. Apenas un mes antes, el 13 de febrero de 2026, el niño Kevin Acosta, con hemofilia, murió sin recibir el Emicizumab de Nueva EPS, lo que motivó a la Superintendencia Nacional de Salud a abrir una auditoría sobre la atención prestada y posibles irregularidades. La intervención gubernamental de la EPS desde 2024 no ha evitado estas fallas sistémicas, que ponen en jaque la vida de miles de afiliados dependientes de tratamientos vitales.
La muerte de Jeison Javier Pinzón Sandoval expone las grietas en el sistema de salud colombiano bajo la actual administración, donde órdenes judiciales y derechos fundamentales quedan en letra muerta, dejando a familias en duelo innecesario y exigiendo respuestas inmediatas de las autoridades para evitar más víctimas.











