La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), a través de su Sala de Reconocimiento, citó nuevamente al general en retiro Mario Montoya Uribe, excomandante de la Cuarta Brigada del Ejército entre 2001 y 2006, para que rinda versión sobre los crímenes cometidos por la fuerza pública en asocio con paramilitares durante la Operación Orión y otros operativos en la Comuna 13 de Medellín. La diligencia está programada para el viernes 27 de febrero de 2026 a las 9 de la mañana en Medellín, Antioquia, en el marco del Subcaso Antioquia del Caso 08, que indaga desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias y ejecuciones extrajudiciales ocurridas entre 2001 y 2003. Esta citación sigue a la realizada al general en retiro Gallego Castrillón, exdirector de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá (MEVAL) entre 2000 y 2003, en diciembre de 2025.
La Operación Orión, desarrollada en octubre de 2002, se centra en la Comuna 13 y el sector de La Escombrera, donde se han recuperado restos óseos de siete víctimas de desaparición forzada, de las cuales cinco han sido identificadas y cuatro entregados a sus familias. Estos hallazgos forenses, realizados en 2025, han impulsado las investigaciones del Caso 08, abierto el 30 de agosto de 2022, que examina los delitos perpetrados por la fuerza pública en connivencia con paramilitares durante el conflicto armado. Entre las unidades involucradas destacan la Cuarta Brigada del Ejército y la Policía MEVAL, con patrones de ejecución que incluían detenciones y asesinatos sin combate, engaños a civiles, y la presentación de capturados o rendidos como bajas en combate.
La cultura de las bajas y el rechazo de Montoya
Durante su mando, el general Montoya promovió una cultura en la que el número de bajas se medía como indicador de éxito, utilizando expresiones como “litros, ríos o barriles de sangre”. En octubre de 2024, Montoya rechazó responsabilidad ante la JEP, lo que le implicó la pérdida de acceso a sanciones restaurativas. Esta nueva citación busca esclarecer estos hechos en un contexto de investigaciones que han avanzado gracias a los recientes descubrimientos en La Escombrera, subrayando la magnitud de las violaciones a los derechos humanos en la región.
La expectativa por la versión de Montoya cobra relevancia en el proceso de verdad, justicia y reparación impulsado por la JEP, que continúa desentrañando los nexos entre fuerzas estatales y grupos paramilitares en Antioquia, con el fin de entregar respuestas a las víctimas y sus familias tras décadas de impunidad.















