El empresario y dirigente político Jerónimo Uribe, hijo del expresidente Álvaro Uribe, salió en defensa de la directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), María Carolina Restrepo, luego de que esta decidiera reemplazar la expresión «niños y niñas» por el término genérico «niñez» en las comunicaciones oficiales de la entidad. La postura de Uribe, difundida a través de sus redes sociales, ha avivado un intenso debate político y jurídico sobre el lenguaje incluyente y los derechos de la infancia en Colombia.
La controversia se originó cuando se conoció un documento interno del ICBF en el departamento del Huila, firmado por el entonces director encargado Carlos Cabrera, en el que se instruía utilizar únicamente «niños y adolescentes» sin mencionar a las niñas. Tras la repercusión en redes sociales, la directora Restrepo fijó como línea institucional el uso del término «niñez» como una forma de comunicación «clara, incluyente y acorde con la misión del Instituto». Sin embargo, la medida ha encontrado fuerte oposición de sectores jurídicos y políticos que consideran que invisibiliza a las niñas y vulnera sus derechos.
Las críticas legales y políticas
María Cristina Hurtado, corredactora del Código de Infancia y Adolescencia y exdefensora del pueblo delegada para derechos de infancia, adolescencia y mujeres, ha sido una de las voces más críticas. En declaraciones a distintos medios, Hurtado sostuvo que «no nombrar a las niñas implica una nueva vulneración a sus derechos y corporeidad», y calificó la directriz como «un tema de derechos, de justicia y de dignidad». La jurista advirtió que la medida desconoce el enfoque de género del artículo 12 del Código de Infancia y Adolescencia, así como una línea jurisprudencial de 15 años que ha buscado visibilizar a las niñas en las políticas públicas.
«No entiendo la indignación»
Jerónimo Uribe, empresario y dirigente político
Por su parte, el exministro Juan Fernando Cristo calificó la decisión como «una afrenta política contra los derechos de las menores» e instó a la directora a «no pasar por encima de la ley». Cristo se sumó a las voces que consideran que la directriz tiene un trasfondo ideológico más que técnico o jurídico. Mientras tanto, la directora Restrepo ha defendido su postura asegurando que «las niñas tendrán toda la protección que ordenan la Constitución, la ley y los tratados internacionales», y que el ICBF no está para «promover activismos ni ideologías, sean de izquierda, de derecha o de cualquier naturaleza».
El debate también ha incluido otros episodios, como el cuestionamiento de Restrepo a una cartulina con el mensaje «resistencia chiquita» instalada en la sede del ICBF en Bogotá, donde la funcionaria señaló que un niño «tiene es que jugar». Estas declaraciones han profundizado la polarización en torno a la gestión de la entidad, que enfrenta críticas tanto de sectores progresistas como de juristas y exfuncionarios. La polémica, que combina aspectos de comunicación institucional, derechos de género y disputas ideológicas, promete mantenerse en el centro del debate público en los próximos días.










