Jim Velásquez respondió punto por punto a Alina Lozano, insistiendo en que el matrimonio simbólico celebrado en Bogotá fue una decisión mutua y desglosando la repartición de ingresos y bienes durante toda su relación. El actor e influencer se pronunció mediante videos en YouTube y publicaciones en Instagram, los días posteriores al 27 de octubre, después de que Lozano lo acusara de imponer la ceremonia «llevado por la ambición y la avaricia». Velásquez, quien previamente había revelado que la segunda boda fue una bendición simbólica sin validez legal, aceptó que ambos estuvieron «llevados por la ambición y por la avaricia», pero recalcó que si los dos llegaron a esa ceremonia «era porque los dos lo queríamos».
La controversia comenzó cuando Velásquez anunció que nunca existió un divorcio formal, ya que la ceremonia religiosa en Bogotá no tuvo validez legal. Lozano, caracterizada como su propio abogado, respondió con duras acusaciones en redes sociales, señalando que Velásquez actuó por interés económico. Ante esto, el actor decidió ofrecer su versión punto por punto, incluyendo cifras concretas sobre cómo se repartieron los ingresos generados durante la relación.
Reparto de ingresos y bienes
En su respuesta, Velásquez detalló que la famosa «lluvia de sobres» del evento simbólico, al que asistieron más de 200 invitados, fue dividida en partes iguales. «La lluvia de sobres la repartimos por mitad. Ella cogió la mitad del dinero, yo cogí la otra mitad. Ahí fuimos justos», afirmó el influencer. Sin embargo, fue más crítico al hablar del reality «Apostarías por mí», programa en el que ambos participaron como pareja. Según Velásquez, el pago recibido se repartió de forma desigual: «De lo que nos pagaron a los dos, tú cogiste el 80% o un poquito más y yo menos del 20% durante todo el reality. Porque yo estuve de acuerdo y me parece que está muy bien, pero no hablemos de migajas».
Otro de los puntos que abordó fue la propiedad de su apartamento, un inmueble de interés social (VIS) que, según él, adquirió años antes de conocer a Lozano mediante cuotas mensuales. «Tengo la tranquilidad de que en mi apartamento tú no diste ni un plato, así como yo no di ni un plato en el tuyo», expresó, dejando claro que el aporte económico de Lozano para ese bien fue cero. Con estas declaraciones, el actor buscó desmentir las afirmaciones de que se había quedado con la mayoría de las ganancias o que había utilizado la relación para beneficiarse económicamente.
«Si los dos llegamos ahí era porque los dos lo queríamos».
Jim Velásquez, actor e influencer
Respuesta a otras acusaciones
Velásquez también se refirió a las insinuaciones de Lozano sobre su falta de éxito en México, país donde reside actualmente. El actor respondió que sigue allá buscando oportunidades y que no se avergüenza de ello, cuestionando a Lozano por utilizar un disfraz de abogado para hablar de él y pidiéndole que se exprese con respeto. En uno de sus videos, lanzó una petición directa: «Deje de monetizar a nuestro nombre», y agregó: «Cuando te expreses de mí, lo hagas respetuosamente y que no lo hagas de esta forma». Además, manifestó no entender si la advertencia de Lozano de que «no está sola» constituye una amenaza.
En seis meses, Velásquez ha publicado dos videos en YouTube sobre esta situación, los cuales han generado gran repercusión mediática. Mientras tanto, la controversia continúa en el ojo público, con ambos actores exponiendo sus versiones de lo que fue una relación que terminó en un enfrentamiento legal y mediático. Velásquez cerró su respuesta reiterando que la ceremonia simbólica, a pesar de haber sido oficiada por un sacerdote católico con una misa, fue únicamente una bendición sin efectos legales, pero que su intención nunca fue engañar, sino celebrar su unión con quien entonces era su pareja.










