El periodista deportivo Gabriel Meluk salió de Casa Editorial El Tiempo (CEET) tras más de 30 años de carrera en el medio, en medio de una investigación de Revista Raya que reveló denuncias de acoso sexual y laboral que, según los testimonios, se habrían presentado desde 2019. Su salida fue anunciada por él mismo a través de su cuenta en la red social X el miércoles 27 de mayo de 2026, atribuyéndola a un recorte y reestructuración de la empresa. Sin embargo, al día siguiente, la investigación periodística publicó los relatos de varias mujeres, entre periodistas y practicantes, que señalaron a Meluk por comportamientos reiterados. El escándalo provocó una reacción inmediata de la Secretaría de la Mujer de Bogotá y de la editora de Género del mismo diario, Jineth Bedoya, quien el viernes 29 de mayo presentó una denuncia formal ante la Fiscalía General de la Nación.
La secretaria de la Mujer de Bogotá, Laura Tami Leal, fue una de las primeras en pronunciarse. A través de un comunicado, Tami Leal exigió respuestas institucionales y señaló que «cuando una mujer debe esperar años o necesita que su caso se convierta en noticia para ser escuchada, algo está fallando». La funcionaria recordó que las organizaciones tienen el deber de responder con diligencia, transparencia y oportunidad frente a las denuncias de violencia basada en género, y advirtió que «el silencio, la minimización o las respuestas tardías no pueden ser una opción». En sus declaraciones, Tami Leal fue contundente al afirmar que «las mujeres merecen respuestas y las violencias contra ellas consecuencias reales».
La denuncia de Jineth Bedoya y el respaldo de El Tiempo
Jineth Bedoya, editora de Género de El Tiempo y reconocida activista contra la violencia hacia las mujeres, tomó la decisión de denunciar formalmente a Gabriel Meluk ante la Fiscalía. En una publicación en la misma red social, Bedoya explicó que «en una de las decisiones más difíciles de mi vida, pero siendo coherente con mis posiciones y consecuente con mis principios, y con la lucha que he afrontado por los derechos de las mujeres, presenté hoy denuncia formal ante la Fiscalía General de la Nación contra el periodista Gabriel Meluk». Bedoya, quien ha trabajado 24 años junto a Meluk, aclaró que no ha sido víctima directa de los hechos señalados, pero que eso no la exime de su responsabilidad de denunciar en nombre de sus compañeras. Esta acción se ampara en la Ley 1257 de 2008, que insta a cualquier ciudadano a denunciar violencias basadas en género.
«Hace 24 años laboro al lado de él y aunque no he sido víctima directa de los hechos por los que se le ha señalado, eso no me abstrae de mi responsabilidad de denunciar en nombre de mis compañeras»
Jineth Bedoya, Editora de Género de El Tiempo
La investigación de Revista Raya reveló que, semanas antes de que Meluk anunciara su salida, se llevó a cabo una reunión institucional dentro de El Tiempo, convocada por Luz Ángela Angulo, hija del propietario Luis Carlos Sarmiento Angulo, y liderada por la propia Jineth Bedoya. En ese encuentro, varias empleadas expusieron sus experiencias con el periodista. Se conoció que algunas de estas denuncias ya habían sido elevadas ante el área de recursos humanos sin que se les diera curso. Frente a la polémica, Casa Editorial El Tiempo emitió un comunicado en el que respaldó la acción de Bedoya y afirmó: «Apoyamos las acciones tendientes a la protección de las víctimas y a abordar de manera seria, diligente y responsable la problemática del acoso sexual en el ámbito laboral, así como a promover entornos de trabajo respetuosos, seguros y libres de cualquier forma de acoso y discriminación». La empresa también hizo un llamado a quienes hayan sido víctimas o conozcan casos para que utilicen los canales internos o estatales, garantizando confidencialidad.
Este caso se suma a una serie de denuncias que han sacudido el periodismo colombiano en los últimos días, como las relacionadas con el periodista Giovanni Celis en Claro, sobre las que la Secretaría de la Mujer de Bogotá también se pronunció tras una visita del Ministerio de Trabajo. La salida de Gabriel Meluk, una de las figuras más reconocidas de la prensa deportiva nacional, deja interrogantes sobre la gestión de las quejas de acoso en los medios de comunicación y la necesidad de que las empresas respondan de forma oportuna para evitar que las víctimas dependan de la presión mediática para ser escuchadas.












