En el marco de la precarga electoral rumbo a las elecciones de 2026 en Colombia, las campañas políticas están resucitando los jingles tradicionales fusionándolos con ritmos urbanos como el reggaetón y el vallenato, junto a letras provocadoras y melodías diseñadas para volverse virales en plataformas digitales como TikTok, Instagram, X y Threads. Aspirantes como Edwin Brito, conocido como Pechy Player y candidato al Senado por el Partido Conservador y Cambio Radical, lideran esta tendencia al captar la atención de votantes jóvenes y populares mediante una estrategia que prioriza la conexión emocional y la recordación inmediata.
Productores musicales como Juan Londoño y compositores con amplia trayectoria, como Miguel de Narváez, quien acumula más de 35 años de experiencia en Colombia y Latinoamérica, están adaptando estos jingles a las redes sociales, incorporando incluso inteligencia artificial supervisada para optimizar presupuestos reducidos. El costo aproximado de un jingle de este tipo ronda los 20 millones de pesos, una cifra que expertos consideran mínima frente al potencial de promoción de los candidatos, especialmente por su capacidad de replicabilidad a bajo costo y su adaptación regional según la audiencia y géneros locales.
De la radio a TikTok: la evolución de los jingles políticos
Los jingles han sido una herramienta clave en la política colombiana desde la llegada de la radio en 1929, cuando servían para llegar a una población con altas tasas de analfabetismo, según el Centro Nacional de Memoria Sonora. Con el tiempo, evolucionaron a través de la televisión incorporando géneros como el vallenato y el reggaetón, pero ahora, en esta precarga inédita para 2026, se caracterizan por ser concisos, precisos, rimados, con melodías pegajosas, sencillas y repetitivas, fomentando su apropiación ciudadana en calles, manifestaciones y emisoras tradicionales.
“En la época anterior se hacían jingles muy bien hechos, con todos los buenos cantantes, la mejor producción, como si les faltara una marca de un producto nacional (…) ahora llegan algunos que suelen medio decentes, porque están con inteligencia artificial, porque les funciona mucho mejor y para los presupuestos que tienen, porque son muy bajitos”
Juan Londoño, productor musical
Expertos destacan viralidad y recordación
Andrés Suarez, experto en comunicación política, explica que estos jingles no solo buscan votos directos, sino posicionar ideas centrales mediante atracción, repetición y claridad del mensaje. Antes se convertían en canciones completas emitidas en radio y TV, pero las redes digitales permiten segmentarlos y ampliar su alcance a diferentes audiencias. Su viralidad, potenciada por la difusión masiva y replicabilidad, genera una fundación impresionante a través de la repetición, haciendo que un solo visionado no sea suficiente para impactar.
“Antes se volvían canciones, no solamente un jingle, una frase o un espacio pequeño con música, sino ya canciones completas. Hoy en día, lo que permiten las redes digitales es ampliarlo, segmentarlo, elegir pedazos, elegir diferentes contenidos que puedan llegar a diferentes personas”
Andrés Suarez, experto en comunicación política
“Los jingles siempre han sido una herramienta viral, solo que no a través de otros canales de comunicación: emisora, repetición. Hoy lo que tenemos es mayor capacidad de difusión, mayor capacidad de replicabilidad, mayor capacidad de difusión y a mucho menor costo”
Andrés Suarez, experto en comunicación política
Miguel de Narváez subraya que el precio varía según duración, medios y explotación, pero insiste en que 20 millones de pesos es accesible. Juan Londoño añade que la música gana poder con la repetición constante, mientras Suarez concluye que nadie vota por un jingle, sino que este genera recordación para ideas clave. Esta estrategia no reemplaza el toque humano con la IA, sino que lo complementa, prometiendo mayor impacto en la contienda electoral de 2026 mediante una difusión orgánica y emocional.
“La música tiene una fundación impresionante, sobre todo la repetición, porque si lo pones un jingle una sola vez, no logras mucho. La repetición lo va haciendo más poderoso”
Juan Londoño, productor musical
“Depende muchísimo del tiempo de duración, del número de medios que lo vayan a explotar, entre otros (…) pero podría estar rondando los 20 millones de pesos; que si uno se pone a pensar, eso no es nada para la actividad de promoción de los candidatos”
Miguel de Narváez, compositor y productor musical
“Nadie vota por un jingle. Un jingle lo que hace es recordación, posicionar una idea”
Andrés Suarez, experto en comunicación política















