El delantero colombiano Jáminton Campaz se vistió de héroe la noche del 7 de agosto de 2026 en el Estadio Gigante de Arroyito, donde anotó el gol del triunfo de Rosario Central sobre Aldosivi por 2-1, apenas tres días después de haberse ausentado de los entrenamientos para presionar su salida al América de México. El atacante ingresó en el segundo tiempo en reemplazo de Julián Fernández y, en medio de silbidos de la afición local, terminó siendo la figura de la remontada: primero participó en la jugada que derivó en el autogol de Nicolás Zalazar para el empate parcial y luego, a falta de diez minutos para el final, marcó el tanto definitivo que desató la euforia en el estadio rosarino.
El contexto de la jornada estuvo marcado por la tensión que rodeó al futbolista durante toda la semana. Campaz se ausentó de las prácticas del 4 y 5 de agosto con la intención de forzar su transferencia al América de México, luego de que el club azteca presentara una oferta tras la victoria de Central ante River Plate en el Monumental. Sin embargo, la negociación se debilitó y el acuerdo no prosperó, razón por la cual el delantero volvió a entrenarse el jueves. Su regreso no fue bien recibido por parte de la hinchada, que lo silbó en la previa y al momento de ingresar al campo, pero la desaprobación se transformó en aplausos después de su actuación decisiva.
«Me iré por la puerta grande»
Tras el partido, Campaz habló sin filtros con TNT Sports Argentina y reconoció que su deseo sigue siendo emigrar, aunque dejó claro que no quiere hacerlo de mala manera. «Aquí estamos. Cuando llegue la oportunidad de salir, vamos a salir, la idea es salir bien», afirmó el delantero, quien también se refirió a los silbidos que recibió durante el encuentro. «Durante los silbidos, yo creo que todo es parte del fútbol. Ya depende de vos si querés que siempre esté eso negativo de vos. Como dice el fútbol, recibí esas dos ocasiones así que contento y como dije: si se da la oportunidad de irme, me iré por la puerta grande así como entré, no dejando malas cosas aquí. Para la hinchada, aquí estamos presentes y duraré lo que Dios quiera», manifestó.
«Aquí estamos, para seguir entrenando como te dije. Todo está abierto: si es la hora de salir, salimos y si es la hora de jugar, jugamos. A disposición del cuerpo técnico.»
Jáminton Campaz, delantero de Rosario Central
El atacante colombiano, que disputó el Mundial de 2026 con la selección de su país, también tuvo palabras de agradecimiento para el entrenador Miguel Ángel Russo, a quien dedicó el triunfo. «El mejor, Miguelito, un angelito que nos cuida a todos, él ama el Gigante y este triunfo se lo dedico a él. Me la regalaron ahora, me la trajo un ayudante. Sabe que le tenemos mucho aprecio y aquí está presente siempre», expresó Campaz. Además, destacó el vínculo que ha construido con Ángel Di María, a quien considera una referencia fundamental en su carrera: «Hablé mucho con Ángel, sabemos que es un jugador de experiencia y talla mundial por todo lo que ha logrado. Escucharlo ha sido un privilegio y acá estamos».
Con la remontada consumada, Rosario Central ahora pone la mira en su próximo gran desafío: el partido de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores ante Corinthians, que se jugará el 13 de agosto a las 7:30 de la noche, hora de Colombia, en el Gigante de Arroyito y será transmitido por ESPN y Disney Plus Premium. Sobre su posible participación en ese compromiso, Campaz fue contundente: «Creo que he hecho cosas positivas aquí en el club. Seguir entrenando, seguir mejorando, que tenemos muchas cosas por jugar y esperar que se dé la oportunidad». Así, entre la incertidumbre por su futuro y la certeza de un presente que vuelve a tenerlo como protagonista, el delantero colombiano demuestra que, pase lo que pase, su vínculo con la gente de Central sigue intacto.










