El cantante de música popular Joaquín Guiller, natural de Briceño, Antioquia, confirmó en una entrevista con el programa *Lo sé todo* de Canal 1 la separación definitiva de su esposa Astrid Montoya, tras 25 años de matrimonio. En su declaración pública, el artista aseguró que la ruptura fue de mutuo acuerdo, sin intervención de terceras personas, y que ambos mantienen una buena comunicación. Sobre las razones concretas, evitó dar detalles y se limitó a afirmar que “las cosas en la vida pasan porque tienen que pasar”.
La noticia ha causado impacto entre los seguidores del intérprete, quien durante más de dos décadas construyó una imagen de familia sólida junto a Montoya. La pareja tiene dos hijos en común, además de una hija, Valeria, producto de una relación previa del cantante —quien la reconoció legalmente tras doce años de una prueba de ADN—, un proceso que, según ha contado, contó con el apoyo de su entonces esposa para la integración familiar.
Un proceso de adaptación a la soledad
En la conversación, Guiller describió la separación como un proceso difícil que requiere aprender a vivir solo: “Mucho empezar de cero, porque había unas costumbres donde había un hogar, unos hijos, que todavía existen, pero ya estás en otro… en otra faceta, ya estás viviendo solo, ya hay una soledad que hay que aprender a llevar”. A pesar de ello, aseguró que su estado emocional es positivo: “Latiendo. Contento, feliz, sano”.
“Viviendo el proceso, que no es un proceso fácil, una relación de 25 años no se acaba de la noche a la mañana”.
Joaquín Guiller, cantante
El cantante subrayó que la comunicación con sus hijos se mantiene intacta: “Comunicación total con mis hijos. O sea, todo marcha igual, lo único que no hay es convivencia”. Afirmó que la relación con Astrid Montoya “cortó muy sana” y descartó la existencia de terceras personas como causa de la ruptura. Sobre los bienes materiales, aclaró que aún no han iniciado un proceso de repartición: “No, no había qué repartir. Un proceso. Primero es como ese tema de la separación de cuerpos, por decirlo de cierta manera. Y lo otro ya vendrá a futuro”.
Con la mirada puesta en el futuro, Joaquín Guiller no descarta volver a enamorarse. “Estoy muy joven y el amor tendrá que volver a llegar a mi vida. En algún momento. Cuándo, no sé, pero tendrá que volver a llegar”, manifestó el artista, quien ahora enfrenta una nueva faceta marcada por la soledad y el reacomodo personal tras un cuarto de siglo de vida en pareja.












