El lateral del Mallorca que aporta el temperamento y el recorrido de mil batallas europeas
El carril izquierdo de la Selección Colombia tiene un dueño que juega con una sonrisa en el rostro pero con el cuchillo entre los dientes. Johan Andrés Mojica Palacio es el reflejo de la resiliencia y el amor por la camiseta tricolor
Con una trayectoria envidiable que incluye el balompié italiano y una larga e importante historia en La Liga de España, el caleño ha sabido mantenerse en la élite mundial gracias a sus condiciones atléticas y a una madurez defensiva que ha perfeccionado con los años. Hoy, consolidado como una pieza clave del R.C.D. Mallorca, Mojica aporta ese equilibrio justo entre la experiencia internacional y el ímpetu innegociable.
Su presente en el fútbol español es el testimonio de un lateral que sabe interpretar los momentos del partido. En el Mallorca ha pulido su rigor en la marca y la sincronización en los cierres, convirtiéndose en un defensor sumamente difícil de superar en el mano a mano.

Sin embargo, su principal carta de presentación sigue siendo su proyección ofensiva: Mojica posee una de las mejores zurdas del país a la hora de lanzar centros en carrera, una auténtica bendición para delanteros con gran juego aéreo como Jhon Córdoba. Su zancada larga y su capacidad para hacer el ida y vuelta constante garantizan una salida limpia por la banda izquierda.
En este Mundial 2026, Johan Mojica asume un rol que va mucho más allá de lo táctico: es uno de los líderes espirituales del camerino de Lorenzo. Su energía positiva, combinada con el peso de saber lo que significa disputar una Copa del Mundo, es vital para guiar a los elementos más jóvenes del plantel en los momentos de máxima presión.
Colombia salta a la cancha sabiendo que su banda izquierda está custodiada por un guerrero curtido en mil batallas europeas, un hombre que no se guarda una sola gota de sudor y que está listo para dejar la piel en cada pelota.












