Jorge Cao revela que no pudo despedirse de su hija en Cuba

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El reconocido actor cubano Jorge Cao, de 82 años y nacionalizado colombiano, reveló en una entrevista concedida a la periodista Vanessa de la Torre para el programa “Cómo aman los hombres” el drama que vivió tras la muerte de su hija Marisel, ocurrida en 2025 en Cuba. En un relato cargado de emoción, Cao confesó que no pudo despedirse de ella debido a problemas de salud y a la rápida evolución de la enfermedad que la aquejaba. “No pude ir. Todo fue sumamente difícil porque todo fue muy rápido”, expresó el actor, visiblemente afectado.

El intérprete, conocido por sus papeles en telenovelas como Pasión de Gavilanes, La venganza y Amantes de luna llena, detalló que no pudo viajar a Cuba por dos cirugías de cadera y un episodio de pánico que lo aquejaron en ese momento. La enfermedad de su hija avanzó de manera fulminante, impidiéndole llegar a tiempo para despedirse. “Yo estoy saliendo, yo soy un tipo de lucha, yo no soy un tipo de depresión, yo soy un tipo que he dedicado mi vida al trabajo. Y esto fue un golpe que uno no supera”, afirmó el actor, quien lleva 32 años radicado en Colombia desde su llegada en diciembre de 1994 para grabar la serie Pecado santo, invitado por el director Jorge Alí Triana.

El teatro como refugio emocional

Jorge Cao, originario de Caibarién, un municipio costero de Cuba, y graduado en 1964 de la Escuela de Arte Dramático en Cuba, ha encontrado en el teatro un bálsamo para sobrellevar el duelo. Durante la entrevista, relató cómo una canción, el Unicornio, se convirtió en un símbolo de su hija y en un momento catártico sobre las tablas. “Tomé conciencia de que el Unicornio era la canción de Marisel y que no la había cantado nunca. (…) el día que intenté cantar (…) fue un derrumbe que tuve y el teatro se puso de pie a aplaudir. Me salvaron otra vez”, explicó.

“No pude ir. Todo fue sumamente difícil porque todo fue muy rápido”

Jorge Cao, actor cubano

El actor, quien está casado con Katia Regueros, a quien describe como una mujer “inteligente, de una familia maravillosa”, ha utilizado el teatro como refugio emocional a lo largo de su vida. Esta pérdida se suma a otras tragedias personales: a los 13 años presenció el asesinato de su mejor amigo durante una protesta estudiantil en la Cuba prerrevolucionaria, y posteriormente fue movilizado como reservista a la guerra de Angola, donde permaneció más de dos años y donde mencionó que murieron 36.000 cubanos. Pese a las adversidades, Cao sigue en pie, encontrando en el arte la fuerza para seguir adelante.

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