El escándalo que rodea a la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) se profundizó luego de que su exdirector, Jorge Lemus, admitiera en un audio revelado por la revista Semana a mediados de agosto de 2026 que ofreció bienes de la Sociedad de Activos Especiales (SAE) y gestiones para frenar capturas a cambio de información sensible para la seguridad nacional, aunque aseguró que dichos ofrecimientos nunca se concretaron. La grabación, que captó una reunión entre Lemus y un individuo conocido como “Narcochofer”, interlocutor de la mafia colombiana, expone los términos difusos de un presunto pacto que involucra al exdirector de la Unidad Nacional de Protección (UNP), Augusto Rodríguez.
En la conversación, “Narcochofer” sostiene que el acuerdo —que incluía la entrega de inmuebles de la SAE y la detención de órdenes de captura— fue alcanzado con Rodríguez y posteriormente refrendado por Lemus. Sin embargo, el exdirector de la DNI, quien fungió durante el gobierno de Gustavo Petro, negó categóricamente que las promesas se ejecutaran. “Nunca se materializó ninguna, ni siquiera la entrevista con la SAE”, afirmó Lemus en declaraciones posteriores a la revelación, en las que diferenció entre las “recompensas” que paga el Ejército y los pagos a fuentes que sí realizó su organismo. “Fuentes sí se pagaban, por lo general ni siquiera aquí en Bogotá, por fuera, especialmente con fuentes de los mismos guerrilleros, la misma delincuencia”, reconoció.
Las declaraciones de Jorge Lemus
Lemus explicó que los ofrecimientos eran parte de una estrategia para obtener información de interés nacional, pero insistió en que nunca se materializaron. “Uno les ofrece, pero no es que les vaya a dar, pero esperando que ellos den la información, porque nos interesa es la información”, manifestó en la entrevista con Semana. Al ser consultado directamente sobre si había hablado con Augusto Rodríguez para coordinar el supuesto pacto, respondió de manera escueta: “No, nada. Yo no he hablado nada con él”. Además, aseguró que la posibilidad de una gestión ante la SAE fue tan solo una mención y que no tramitó ningún acercamiento formal con la entidad.
“Uno les ofrece, pero no es que les vaya a dar, pero esperando que ellos den la información, porque nos interesa es la información”
Jorge Lemus, exdirector de la DNI
El exdirector también se refirió a la legalidad de que el jefe de la UNP ofreciera bienes de la SAE y frenara capturas —facultad que corresponde a la Fiscalía— y señaló que “podía haber ocurrido”, aunque se mostró seguro de que Rodríguez tampoco habló con la SAE. Lemus recalcó que la DNI no entregó bienes ni recompensas a “Narcochofer” y que los pagos que admitió a informantes, incluidos guerrilleros y delincuentes, se realizaban bajo protocolos establecidos para la seguridad nacional. El caso ha generado una ola de controversia por los posibles vínculos entre el gobierno y actores criminales, mientras se espera que las autoridades competentes determinen si hubo conductas ilegales en los ofrecimientos revelados.










