El vicepresidente de Colombia, José Manuel Restrepo, en representación del gobierno de Abelardo de la Espriella, convocó este 23 de agosto a una jornada nacional de oración para el próximo viernes 28 de agosto a las 6:00 de la tarde, en solidaridad con las víctimas del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el pasado 10 de agosto de 2026. La convocatoria, difundida a través de un video en la cuenta oficial de X del vicepresidente, ha desatado una fuerte controversia luego de que la Asociación de Ateos de Bogotá (AAB) emitiera un comunicado público el miércoles 26 de agosto, cuestionando el acto por considerar que vulnera el carácter laico del Estado colombiano consagrado en la Constitución.
Según el más reciente balance oficial, que no precisa la fecha de corte pero se actualizó antes de las 6:00 de la mañana, el sismo dejó un saldo de 331 personas fallecidas, 4.449 heridos, 219 desaparecidos y 364 rescatados, con un total de 406.113 personas afectadas. En su mensaje en redes sociales, Restrepo afirmó que “Colombia atraviesa un momento de profundo dolor, pero también es momento de unirnos”, y en el video explicó que la jornada, cuyo acto central se realizará en la Plaza de Bolívar de Bogotá, contempla “encender una luz por cada vida y cada familia que hoy necesita sentir que no está sola”. El vicepresidente subrayó que se respeta “cada fe y cada forma de oración” y llamó a la ciudadanía a unirse en “un mismo propósito: acompañarnos, abrazarnos y pedirle a Dios por nuestra Patria”.
Cuestionamientos por laicidad
La respuesta de la Asociación de Ateos de Bogotá no se hizo esperar. A través de un comunicado fechado el 26 de agosto, la organización recordó jurisprudencia reiterada de la Corte Constitucional, en particular las sentencias C-350 de 1994, C-766 de 2010, C-570 de 2016 y T-124 de 2021, que establecen la laicidad del Estado y la prohibición de que funcionarios públicos promuevan cultos particulares. “La Corte dejó claro que los funcionarios no pueden ampararse en el carácter presuntamente ‘personal’ de sus cuentas ni en la ausencia de actos administrativos para eludir sus responsabilidades constitucionales, ya que al asociar su imagen o investidura a ritos confesionales vulneran el principio de laicidad y transmiten a la ciudadanía una indebida identificación del Estado con una religión particular”, señala el texto de la AAB.
Para la organización, la oración convocada por el vicepresidente es un acto confesional judeocristiano que, lejos de ser neutral, resulta excluyente para ateos, agnósticos, indígenas, afrocolombianos y otras comunidades que no comparten esa cosmovisión. La AAB advirtió que utilizar el duelo colectivo para promover una religión particular constituye una instrumentalización del dolor social contraria a la ética pública. La polémica se suma a las críticas previas que ya enfrenta el presidente Abelardo de la Espriella por su discurso de posesión, y la AAB exigió a los funcionarios cesar el uso de perfiles públicos para convocar a actos de fe, proponiendo en su lugar actos cívicos seculares como minutos de silencio o atención humanitaria. Mientras tanto, la jornada de oración sigue en pie para el viernes 28 de agosto en la Plaza de Bolívar, donde se espera que los asistentes enciendan una luz simbólica por cada vida y familia afectada, en medio de un debate que divide a la opinión pública entre la solidaridad religiosa y la defensa de la laicidad estatal.










