El cantante de música tropical Fernando González, integrante de la orquesta de Germán Carreño, reveló un episodio estremecedor de la década de 1990 en el que el reconocido compositor español José Luis Perales escapó por poco de una balacera durante su presentación en una fiesta privada organizada por «hombres pesados» en una finca de Girardota, a las afueras de Medellín, Antioquia. El incidente ocurrió cuando Perales interpretaba su cuarta o quinta canción, justo después del primer set musical a cargo de la agrupación de González, en medio de los años más violentos del narcotráfico en la región.
En ese momento de tensión, los asistentes y músicos buscaron refugio de inmediato ante el estallido de disparos que interrumpió la velada, dejando a todos en pánico. González relató cómo él mismo, aterrorizado, se subió a una chimenea para esconderse, afirmando que «no entraba una bala ni pal berraco», mientras «todo mundo voló» en busca de protección. Perales, autor de éxitos como ¿Y cómo es él?, habría reaccionado con lágrimas de rabia e ira ante lo sucedido.
El testimonio impactante en Monólogos sin Propina
Este relato salió a la luz durante el programa Monólogos sin Propina, conducido por Frank Martínez, Adrián Parada y Chicho Arias, donde González revivió los detalles de aquella noche marcada por la exposición involuntaria de artistas a los riesgos de las fiestas privadas ligadas al crimen organizado en Medellín. En la época, era común que músicos de renombre actuaran en eventos de narcotraficantes, enfrentando peligros imprevisibles que ponían en jaque sus vidas.
«Nosotros hicimos el primer set musical muy bien, bueno, y cuando cerró los ojos José Luis Perales, estaba interpretando la cuarta, quinta canción, cuando se armó la balacera en esa finca, Dios mío».
Fernando González, cantante
«Yo salí tan asustado que me metí… Oiga, me subí a la chimenea, me salí por la chimenea».
Fernando González, cantante
Según el testimonio de González, el propio Perales expresó su indignación con la frase: «¿Qué es esta falta de respeto? ¿Qué es esta falta de respeto por el artista?», reflejando la frustración de un profesional ante la violencia que irrumpió en su arte. Este suceso subraya los lazos peligrosos entre el mundo de la música y el narcotráfico en los noventa, recordándonos cómo figuras internacionales como Perales quedaron atrapadas en el caos de aquella era en Antioquia.











