El joven colombiano Ricardo Hernández Navarrete logró graduarse de la secundaria en Chicago este jueves 28 de mayo de 2026, apenas dos días después de ser liberado de un centro de detención migratoria del ICE en Kentucky, donde permaneció más de dos meses junto a su madre. La ceremonia se celebró en la secundaria Mather de Chicago, y representó la culminación de una angustiosa odisea que comenzó el 16 de marzo de 2026, cuando ambos fueron arrestados durante una cita con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) para continuar su proceso de asilo.
Ricardo, quien soñaba con recibir su diploma de bachillerato, enfrentó la incertidumbre de no saber si alcanzaría a estar presente en la graduación ni en el baile de fin de curso. Durante la detención, madre e hijo fueron separados, y el futuro académico del joven quedó en suspenso. Sin embargo, gracias al apoyo de decenas de personas y la intervención de su equipo legal, ambos fueron liberados el 26 de mayo de 2026, justo a tiempo para que Ricardo pudiera asistir a la ceremonia. “Significa mucho, pues es una etapa que solo se vive una vez. Estoy agradecido de vivirla”, declaró el joven tras recibir su diploma.
Declaraciones del joven desde la detención
Antes de su liberación, Ricardo había expresado su angustia en una entrevista con El Diario de Nueva York, donde confesó: “Feliz porque sé que tengo mi diploma asegurado, pero triste porque no sé si voy a alcanzar a estar allá”. Esas palabras reflejaban la tensión de un adolescente que veía cómo su sueño se desvanecía entre las rejas del centro migratorio. El fútbol, su gran pasión, se convirtió en una motivación clave durante el encierro, aunque su preparación física se vio afectada por la falta de espacio y condiciones adecuadas.
“Significa mucho, pues es una etapa que solo se vive una vez. Estoy agradecido de vivirla”
Ricardo Hernández Navarrete, estudiante graduado
La liberación de Ricardo y su madre fue posible gracias a una movilización comunitaria y al trabajo incansable de su equipo legal. Tras salir del centro de detención en Kentucky, la familia pudo reunirse y celebrar juntos el logro académico del joven colombiano. La historia de Ricardo Hernández Navarrete, que combina la resiliencia de un inmigrante con el poder de la comunidad, quedará marcada en los anales de la secundaria Mather como un testimonio de esperanza frente a la adversidad migratoria.












