Un estudiante de 16 años de Cúcuta ha dejado huella en la educación colombiana al obtener un puntaje perfecto de 500 sobre 500 en las pruebas Saber 11. Se trata de Matías Luengas Vergel, alumno del Colegio Santo Ángel de la Guarda, quien al consultar la plataforma del Icfes no podía creer lo que veía. “Yo honestamente no me lo podía creer, quedé totalmente tieso porque no me esperaba ese resultado”, confesó a Noticias Caracol, reflejando la sorpresa de quien ha construido su éxito a base de constancia y no de jornadas extenuantes de estudio.
La trayectoria académica de Matías ha estado marcada por logros tempranos. Desde los 3 años, según relatan sus padres Liliana Vergel y Weimar Luengas, ya mostraba una capacidad de aprendizaje extraordinaria. “Decían que leía mejor que los que estaban más grandecitos que él”, recordó su madre. Su padre, Weimar, ilustró esa precocidad con una anécdota del jardín infantil: “Profesora, usted está diciendo mentiras, ahí no dice eso”, le dijo Matías a una maestra, demostrando que ya verificaba por sí mismo la información.
Su inclinación natural por las matemáticas y la lógica lo ha llevado a destacar en múltiples competencias. Antes del puntaje perfecto en Saber 11, obtuvo el primer lugar nacional en la XVIII Olimpiada Matemática UIS de Secundaria y también ganó las Olimpiadas de Ciencias UDES en 2025. “Un cálculo siempre va a dar lo mismo”, explica Matías, revelando la fascinación por la certeza que encuentra en los números. Su secreto no ha sido encerrarse a estudiar: tras el colegio almuerza, descansa, hace las tareas y luego entrena baloncesto, deporte que practica con disciplina. “Papá, yo primero hago mis tareas y después entreno”, le dijo a su padre, resumiendo su método.
Una vocación de servicio y una meta clara
Más allá de los reconocimientos, Matías ha demostrado una generosidad poco común. En su colegio, donde ha estudiado desde jardín, siempre ha ayudado a sus compañeros con dificultades académicas sin cobrarles. “Siempre me ha gustado ayudar, siempre me ha gustado explicar”, afirma. Su comunidad escolar celebró el logro con una pancarta y una torta, en un gesto que refleja el cariño y el orgullo que despierta este joven cucuteño.
Con su puntaje perfecto ya consolidado, Matías tiene claro el siguiente paso: estudiar Ingeniería Matemática, un campo que vincula con programación, inteligencia artificial, tecnología e innovación, sin descartar la docencia. “Siempre me ha gustado ayudar, siempre me ha gustado explicar”, repite, como si su vocación de enseñar y la pasión por los números fueran dos caras de la misma moneda. Cúcuta, el Colegio Santo Ángel de la Guarda y una familia que apostó por su disciplina desde niño celebran a un joven que, con 16 años, ya suma un 500 perfecto y un futuro prometedor.










