Joven de 24 años muere en Soledad, Atlántico, por demora en traslado de Nueva EPS

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Michael Meléndez Garizábalo, un joven de 24 años estudiante de ingeniería automotriz y mayor de cinco hermanos, falleció en la Clínica Porvenir de Soledad, en el Atlántico, tras diez días de agonizante espera por la autorización de Nueva EPS para su traslado quirúrgico debido a una hemorragia cerebral provocada por un accidente cerebrovascular relacionado con un aumento de presión arterial. El deceso ocurrió ayer, y paradójicamente, la remisión para el traslado fue emitida solo después de su muerte, cuando ya era demasiado tarde. Michael padecía insuficiencia renal crónica que lo obligaba a someterse a diálisis tres veces por semana, y tres meses antes había cambiado su afiliación de Nueva EPS a Mutual Ser, lo que generó obstáculos administrativos entre ambas entidades que impidieron su atención oportuna.

La familia, desesperada, buscó ayuda en vano durante esos diez días, contactando clínicas, entidades de salud, el alcalde, el gobernador e incluso al presidente Gustavo Petro, pero ninguna institución de mayor complejidad aceptó recibirlo por falta de disponibilidad de especialistas y servicios, agravada por las deudas de Nueva EPS, intervenida por la Superintendencia Nacional de Salud. Se requería una panangiografía urgente, pero los trámites burocráticos y la falta de coordinación entre Nueva EPS y Mutual Ser sellaron su destino. El cuerpo fue entregado a los familiares para las honras fúnebres programadas el 7 de mayo en el Cementerio Nuevo de Soledad.

Indignación familiar y de autoridades locales

Michelis Meléndez, hermana de la víctima, expresó su dolor y frustración por la negligencia: “Cuando ya falleció es que salió la remisión para el traslado. Demasiado tarde. ¿Por qué cuando lo solicitamos no se hizo? ¿Por qué tuvieron que esperar a que él se muriera para definir el traslado?”. Agregó: “Estuvimos diez días pidiendo ayuda, pidiendo que nos ayudara a cualquier entidad, cualquier clínica, un alcalde, un gobernador, el mismo Petro, pero no apareció nadie. Ya el caso está perdido, pero arriba está quien hace justicia”. Su prima Elisandra Meléndez detalló la lucha hasta el final: “La Nueva EPS nunca autorizó para que lo aceptaran. Se murió en eso, hasta el último día, que fue ayer, todavía nosotros estábamos peleando con la Nueva EPS para que autorizara la bendita remisión”.

“Si tú me preguntas por un culpable, el culpable es la Nueva EPS y la culpable es la Superintendencia Nacional de Salud, que tiene intervenida a la EPS. Si dependiera de mí, trasladaría a todos los pacientes de Nueva EPS de Soledad a otro sitio, porque este no es el primer caso”.

Edison Barrera, secretario de Salud de Soledad

Por su parte, Nueva EPS justificó la demora argumentando que prima “la disponibilidad que tenga una institución para poder recepcionar al paciente, en términos de especialistas y servicios”, mientras el secretario de Salud local reportó las dificultades para ubicar una clínica adecuada. La familia anuncia que demandará a Nueva EPS y a la Clínica Porvenir, sumándose a la lista creciente de reclamos contra la EPS en el Atlántico, en medio de la crisis por su intervención y deudas que afectan la atención a pacientes críticos.

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