Un joven identificado como Yefrin fue víctima de una posible intoxicación con escopolamina durante un encuentro en Medellín, organizado a través de redes sociales con un hombre conocido como Juan, supuestamente oriundo de Bucaramanga y con posible vínculo con Hugo, de Guamal en Meta. El hecho ocurrió en un Airbnb del sector Laureles, en Antioquia, donde Yefrin quedó inconsciente desde la noche del encuentro, alrededor de las 10 de la noche, hasta las 7 de la tarde del día siguiente, casi dos días completos. El agresor le robó su iPhone 17 Pro Max, desactivando previamente la función de rastreo a las 11 de la noche para evitar ser localizado, en un incidente que resalta los peligros de los encuentros casuales en la ciudad.
Todo comenzó cuando Yefrin y Juan compartieron una botella de Smirnoff y papitas en el apartamento arrendado, momento en el que el joven sospecha que le administraron la droga, ya sea mediante un soplo o directamente en la bebida, motivado por los elogios constantes del agresor hacia su costoso celular. Al despertar, Yefrin se encontraba desorientado, con mareos intensos, lesiones por caídas, debilidad extrema y solo 6.000 pesos en su bolsillo. La arrendataria del Airbnb, una mujer a la que también señala como posible involucrada, le ofreció agua y le pidió que se retirara de inmediato. Con el poco dinero que le quedaba, tomó un taxi hasta la casa de un familiar, mientras su familia y amigos lo buscaban angustiados por su desaparición.
El impactante testimonio de la víctima
Yefrin relató los detalles del suceso con crudeza, explicando cómo pasó de una velada casual a un estado de inconsciencia total. Las autoridades sanitarias le recomendaron reposo absoluto y rehidratación debido a la exposición a escopolamina, una sustancia que deja secuelas como dolores de cabeza persistentes, miedo a formar nuevos vínculos y un profundo impacto emocional y psicológico que lo ha llevado a necesitar atención profesional.
“Resulta y pasa que estábamos tomando Smirnoff y comiendo papitas. De un momento a otro quedé inconsciente. No sé si me sopló eso, si fue escopolamina, si fue un sedante, no sé por qué quedé literalmente así. Eran las 10 y algo de la noche. A las 11 desactivó el encontrar de mi iPhone para que nadie fuera a encontrarme y duré inconsciente toda la noche, literalmente, toda la madrugada”
Yefrin, víctima
El joven presentó denuncia formal ante la Fiscalía General de la Nación, donde se bloqueó el IMEI del iPhone robado para impedir su uso. Su video en TikTok, donde compartió su experiencia, se viralizó rápidamente, generando reacciones de apoyo masivo y testimonios similares de otras víctimas en Medellín y otras ciudades colombianas.
“Siento que ella tiene que ver con esto”
Yefrin, refiriéndose a la arrendataria del Airbnb
Advertencias en medio de una ola de casos
Este incidente forma parte de una creciente ola de ataques con escopolamina en encuentros facilitados por redes sociales, que ha alertado a las autoridades en Medellín y el resto del país. Yefrin, aún superado por el trauma, emitió una advertencia clara para evitar que otros caigan en trampas similares, enfatizando la desconfianza en lugares cerrados como Airbnb.
“Si algo van a quedar en algún lugar, que sean lugares así, superabiertos donde haya mucha gente y no confíen, no confíen”
Yefrin, víctima
“Quedé superafectado (…) Eso me generó como un trauma, necesito atención psicológica. Hay miedo por las personas porque uno ya no sabe quién es quién”, concluyó el joven, cuya historia subraya la urgencia de mayor vigilancia en estos escenarios digitales y presenciales.












