La muerte del joven Alexander Avendaño, de 22 años, en el embalse El Peñol-Guatapé ha tomado un nuevo giro luego de que la empresa operadora del planchón turístico, Inversiones Los Lagos de Guatapé, rompiera su silencio para denunciar que su tripulación fue víctima de agresiones e intimidaciones por parte de los pasajeros durante el fatídico incidente ocurrido el pasado 24 de mayo de 2026. El cuerpo del joven fue hallado cinco días después, el 29 de mayo, en el sector El Marial, tras una intensa búsqueda que mantuvo en vilo a la comunidad. Las autoridades investigan si Avendaño fue empujado, forzado a lanzarse o si cayó voluntariamente al agua en medio de amenazas, mientras que versiones de testigos que circularon en TikTok complican el panorama al señalar que el joven habría estado bajo efectos de drogas, golpeado a su hermana y mostrado sus partes íntimas a las mujeres presentes, lo que habría desatado una golpiza en su contra.
Según el comunicado oficial emitido por la empresa, la embarcación contaba con todos los permisos y requisitos exigidos por la normatividad vigente, incluyendo certificados técnicos, pólizas, equipos de seguridad y protocolos de prevención para pasajeros y tripulación. No obstante, la firma destacó que no tiene facultades legales para realizar requisas, pruebas de alcoholemia ni funciones reservadas a la policía o la autoridad portuaria, en un intento por desmarcarse de lo ocurrido. En el texto, la empresa expresó que «nuestra tripulación también habría sido objeto de agresiones, intimidaciones y alteraciones del orden durante el desarrollo de los acontecimientos, situación que dificultó significativamente el ejercicio normal de sus funciones de supervisión, control y atención de los pasajeros en medio de una situación extraordinaria, inesperada y ajena al desarrollo ordinario de la operación de transporte». Esta versión contrasta con los relatos de testigos que estuvieron a bordo del planchón y que compartieron su experiencia a través de videollamadas en TikTok.
Testimonios contradictorios entre pasajeros y empresa
Uno de los testigos presentes en el planchón relató a través de videollamada que Avendaño «le estaba metiendo cachetadas a la hermana porque ella andaba muy cansona atosigándolo. Como que eso le dio rabia y le metió la cachetada y ese chino de Sebastián se metió». Otro testigo complementó la versión al afirmar que «el pelao no se tiró solo, lo estaban atosigando, la otra diciendo que la ahogaran, él quedó con el miedo de que lo tiraran… el barco no podía detenerse porque seguía moviéndose en el agua». Estas declaraciones, difundidas en redes sociales, han añadido capas de complejidad a la investigación, pues mientras la empresa denuncia una situación de orden público a bordo, los pasajeros describen un ambiente de violencia que habría comenzado con el comportamiento del propio Avendaño.
«La embarcación contaba con todos los permisos y requisitos exigidos por la normatividad vigente, incluyendo certificados técnicos, pólizas, equipos de seguridad y protocolos de prevención para pasajeros y tripulación»
Comunicado oficial de Inversiones Los Lagos de Guatapé
El Ministerio de Transporte ya intervino en el caso y abrió una investigación administrativa para determinar si hubo fallos en los protocolos y controles de la embarcación, aunque reconoció que toda la documentación del planchón estaba en regla, incluyendo la patente de navegación, los certificados de inspección técnica y las pólizas de responsabilidad civil. Paralelamente, la Fiscalía analiza los videos y testimonios recogidos para determinar la responsabilidad penal, administrativa o disciplinaria, tanto de los individuos implicados como de la empresa operadora. Mientras tanto, la familia de Alexander Avendaño espera respuestas sobre las circunstancias exactas de su muerte en un embalse que, paradójicamente, es uno de los destinos turísticos más emblemáticos de Antioquia.












